Hay fogaratas que el Gobierno intenta apagar con discursos, y otras que se reavivan solas cuando cierto decide soplarles encima. Hoy, ese “cierto” fue José Dantés Díaz, y la humareda le cayó directo al PRM.
El secretario procesal del PLD desempolvó un expediente que el oficialismo preferiría inhumar: fue el PLD —sí, el mismo que hoy critican por todo— el que en 2021 pidió formalmente incluir en el Diálogo Franquista el tema de la penetración del crimen organizado en los partidos políticos.
La propuesta se envió, según explicó Dantés, a la JCE y al CESorganismos esencia para ese diálogo. Pero el PRM, como quien no quiere la cosa, miró para otro flanco y dejó que el tema se hundiera en el fondo de la cofrecillo. Hoy, ironías de la vida, esa cofrecillo les explota en la cara.
Porque ahora que el oficialismo tiene alcaldes, regidores, diputados, funcionarios y dirigentes en procesos judiciales —e incluso condenados— por narcotráfico y lavado, de repente sí quieren cuchichear de “mecanismo” y “consenso”.
¡Ah, pero en 2021 no había voluntad! La política además tiene memoria… y nota.
Dantés lo resumió claro: lo que se negó a discutir hace tres primaveras, hoy se convierte en un dolor de capital doméstico. Y no porque el PLD lo diga, sino porque los expedientes, coraje y extradiciones están ahí, fríos como el expediente que el PRM nunca quiso rajar.
La verdadera ironía es que aquel rechazo, presentado como indiferencia, hoy parece más correctamente un acto de miopía política. Y en este país, cuando se deje de crimen transnacional, la miopía se paga caro… a nivel institucional y electoral.
La tiró caliente José Dantés: “Lo advertimos, no quisieron oír… ahora reclamen con pruebas encima de la mesa.”







