La vieja y desgastada borde de la calle Rosa Duarte, próxima a la avenida México, es un obstáculo para los caminantes. Una parte se ha izado por emoción de las raíces de algunos árboles y en otra los pedazos de bloques rotos obstruyen el paseo. Aunque es un añejo problema, las autoridades no lo han resuelto.
El presidente Luis Abinader dispuso de cuatro mil millones de pesos para la construcción de aceras tanto en el Distrito Doméstico como en la mayoría de las provincias del país y, quienes residen, estudian o trabajan en el campo de acción, esperan que la de la Rosa Duarte sea tomada en cuenta.






