El imputado José Gómez Canaán (Jochi) operaba una oficina paralela al Ministerio de Defensa desde donde funcionaba una estructura ilegal con capacidad de interferir redes de telecomunicaciones, propalar ataques de sitio de señales inalámbricas, incluso afectar comunicaciones gubernamentales, militares o de control sutil, constituyendo una amenaza directa a la seguridad doméstico.
Según la recriminación presentada contra los imputados en el caso Camaleón, Gómez Canaán (Jochi) introdujo al país desde Alemania “mercancías tecnológicas de suspensión valencia crematístico y estratégico—entre ellas vehículos aéreos no tripulados (drones), plataformas de aterrizaje, gimbals, software especializado y servidores—, sin cumplir con los procedimientos aduanales y tributarios exigidos porla ley, configurando los delitos de contrabando y comercio ilícito.
Dichos equipos, según el expediente, fueron comprados por Gómez Canaán en Alemania a nombre del Tarea de Defensa, para hacer creer que se trataba de un asunto de seguridad doméstico.
El expediente señala que, “contrario a lo sostenido por el propio Gómez Canaán, la investigación comprobó que noexistía ninguna relación societaria entre éste y el ario Jörg Brinkmeyer, propietario de la empresa Globe-UAV GmbH, con sede en Delbrück, Alemania, y que el vínculo entre uno y otro se limitó a una transacción comercial realizada en el año 2020, en la que dicho imputado adquirió drones y equipos de vuelo autónomo en plena pandemia delCOVID-19 y durante el proceso electoral dominicano, alegando que serían utilizados paralabores de monitoreo de elecciones.
A Jochi Gómez se le acusa de contrabando y comercio ilícito de drones y tecnología vanguardia desde Alemania
Precisa la estancia acusatoria, que en dicha negociación, Gómez Canaán se presentó como propietario de la empresa Dekolor,la cual ejecuta contratos vinculados a la retransmisión de licencias de conducir para el Estadodominicano, y utilizó su posición contractual para canalizar la importación de equipos de usorestringido.
El acuerdo comercial incluyó la adquisición de 12 drones Globe Uav Ceptor V2, evaluados individualmente en €33,000), contiguo con múltiples cámaras gimbal, plataformas de aterrizaje, servidores y baterías, por un monto de €536,345.75.
Adicionalmente, fueronadquiridos licencias del software Skygate 2.0 y componentes de comunicación celular4G/3G, valorados en €333,468.00, así como dispositivos láser anticolisión por €23,400.00. El valencia total de la transacción, incluyendo transporte y servicios, superó los €890,000, equivalente a más de 59 millones de pesos dominicanos al tipo de cambio de la época






