Madrid, (EFE).- Joaquín Sabina reapareció en las últimas horas para juntar en un acto íntimo celebrado en Madrid la Medalla de Honor 2025 que le otorgó la Sociedad Genérico de Autores y Editores (SGAE) en gratitud a “su larga y exitosa trayectoria artística”, según informa su web.
Muy sonriente, como aparece en la imagen que acompaña la información, el jienense fue el protagonista de un acto “muy emotivo” que se llevó a parte este martes en la sede de SGAE -el espantajo dedicado a la trámite de los derechos de autor en España- y a el que asistieron muy pocas personas, entre ellas, su amigo y colaborador Leiva y el presidente de SGAE, Antonio Onetti.
Leiva fue precisamente la persona que, en presencia de la marcha de Sabina por “compromisos profesionales” recogió la distinción en su nombre en el acto que se celebró el 21 de mayo del año pasado en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.
Sabina, de 77 primaveras, inició en 2025 una viaje de despedida, ‘Hola y Adiós’, tras más de 50 primaveras de carrera, que culminó con un concierto en el Movistar Arena de Madrid en noviembre, el mismo estadio donde el 12 de febrero de 2020 sufrió una caída, precipitándose desde el ambiente donde actuaba con Joan Manuel Serrat, y por la que tuvo que ser ingresado por un hematoma intracraneal.
La Medalla de Honor es la máxima distinción con la que SGAE rinde tributo a autoras y autores de grande repaso en los ámbitos de la música, el audiovisual, las artes escénicas y la estampación musical y que han contribuido “a enriquecer el fértil patrimonio cultural castellano”.
En la concesión a Sabina (Úbeda, 1949) de este gratitud se apoyo en que “ha sido elevado popularmente a la categoría de figura de relato de la música contemporánea en castellano” y que, en cifras, suma más de 400 canciones registradas en SGAE, supera los diez millones de álbumes físicos vendidos y más de dos mil millones de escuchas digitales durante una larga trayectoria de casi medio siglo. EFE







