Dionys Anderson Zabala Reyes, inculpado de agobiar a su hijo de un año y ocho meses en el sector Los Guandules, declaró este martes que no se arrepiente del crimen mientras era trasladado para conocerle medida de coerción.
“Jehová no se arrepiente de nadie”, dijo el imputado al reponer preguntas de la prensa, manteniendo el discurso de que actuó obedeciendo una supuesta orden divina.
En declaraciones previas, Zabala había asegurado que el ser supremo le dijo que “haga su palabra” y agregó: “No se dejen padecer del diablo y dejen que las fuerzas castrenses me lleven. Mi Jehová está al calar porque la palabra se ha cumplido”, conexo a otras frases incoherentes.
El hombre fue apresado este domingo por agentes policiales en coordinación con el Tarea Sabido. Durante las pesquisas iniciales, las autoridades entrevistaron a familiares, quienes aseguraron suceder notado un comportamiento inusual en él en los últimos días.
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