Washington.- Jeffrey Epsteinel financista condenado por tráfico sexual y conocido por sus conexiones con figuras influyentes, afirmó en correos electrónicos de 2018 que podría ofrecerle a Rusia una “perspectiva” única sobre el entonces presidente Donald Trump.
Los mensajes, que fueron revelados por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EE.UU., proporcionan una visión inquietante de cómo Epstein se presentaba a sí mismo como un intermediario potencial para Rusia en sus esfuerzos por entender al presidente estadounidense.
En un correo fechado el 24 de junio de 2018, Epstein escribió a Thorbjorn Jagland, ex primer ministro de Noruega, sugiriendo que Putin podría beneficiarse de obtener “perspectiva” sobre Trump a través de él. “I think you might suggest to Putin that Lavrov can get insight on talking to me,” escribió Epstein, haciendo remisión a Sergei Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia.
Epstein no se limitó a ofrecer su asesoramiento a Putin, sino que todavía comentó sobre sus interacciones previas con Vitaly Churkin, el embajador ruso frente a la ONU, quien había muerto poco ayer. Epstein afirmó que Churkin “entendió a Trump luego de nuestras conversaciones. It is not complex. He must be seen to get something, it’s that simple.” Esta comunicación refleja la perspectiva de Epstein de que las interacciones políticas con Trump podían ser comprendidas y, posiblemente, manipuladas si se entendía su menester de mostrar que “ganaba” poco en cada conversación.
El contexto de los correos electrónicos
La vencimiento de los correos coincide con momentos cruciales en la relación entre Trump y Rusia. A menos de un mes de la cumbre entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin en Helsinki, Epstein se presentaba como una figura secreto para ayudar a Moscú a navegar las complejidades de la política estadounidense, particularmente en lo que respecta a Trump.
Aunque no está claro si las sugerencias de Epstein llegaron a materializarse, el hecho de que ofreciera su “perspectiva” sobre Trump plantea preguntas sobre el papel que pudo tener jugado en la intermediación entre altos funcionarios estadounidenses y rusos. Epstein había sido conocido por sus contactos con personalidades influyentes, y sus afirmaciones sobre su influencia en el ámbito político y diplomático no son sorprendentemente audaces, dadas las relaciones previas de las que se conocían.







