SANTO DOMINGO.-La Acoplamiento Central Electoral (JCE) ha tenido que debatir de modo sistemática y sostenida con intentos de fraude al Registro Civil.
Durante los primeros diez meses de 2025, el pleno del organismo aprobó la abrogación de 38,000 cédulas de identidad, la mayoría vinculadas a reportes de fallecidos, pero todavía a esquemas de suplantación de identidad, falsificación de datos y duplicidad documental.
Los datos oficiales recopilados entre enero y octubre revelan que 36,106 cancelaciones se realizaron tras comprobarse el fallecimiento de los titulares, un proceso rutinario. Sin incautación, más allá del componente chupatintas, la JCE todavía se vio obligada a proceder frente a intentos directos de estafa a la par que trabajaba en los preparativos de una nueva cédula.
Suplantación
Entre los casos más críticos se encuentran 340 cancelaciones por suplantación de identidad, es afirmar, situaciones en las que una segunda persona intentó retirar, utilizar o validar una cédula ajena. Los reportes de la JCE indican casi en la totalidad de estos casos que se trató de una segunda persona que retiró el documento.
A esto se suman 90 casos adicionales de suplantación de personas fallecidas, en el que individuos buscaban beneficiarse de documentos pertenecientes a ciudadanos ya difuntos. Otro renglón sensible es el de las cancelaciones por falsedad de datos, que alcanzó una monograma significativa de 1,239 casos, producto de investigaciones que detectaron irregularidades en las informaciones suministradas para la elaboración del memoria de inicio.
Muchas de estas falsedades se relacionan con nacimientos reportados de modo fraudulenta. El organismo todavía canceló 196 cédulas por doble inscripción, situaciones en las que un ciudadano posee dos números distintos de identidad por errores en el proceso de cedulación o por la utilización indebida de registros similares. Aunque estos casos suelen tener origen chupatintas.
Finalmente, se registraron 21 cancelaciones por duplicidad en la exposición de inicio, una anomalía menos popular, pero igualmente importante, ya que afecta la unicidad de la identidad civil desde su origen. En términos globales, aunque la mayoría de las cancelaciones está asociada a depuraciones naturales del padrón —como los fallecimientos— el número de intentos de fraude sigue siendo considerable.
El período evaluado todavía coincidió con la puesta en marcha de nuevos sistemas de demostración, auditorías al Registro Civil, y la revisión masiva de documentos en el contexto del tesina de renovación de la cédula.
Demostración
No es de exiliar, que uno de los mayores ceremonia que puso el presidente de la JCE en las presentaciones que hiciera a partidos políticos y entidades de la sociedad civil sobre el tesina de la nueva cédula, a las medidas de seguridad.
En dichas presentaciones se indicó la obsolescencia del presente plástico, destacando que es manejable de manipular porque las máquinas que se utilizan para su configuración se pueden conseguir en mercados digitales con facilidad.
Según las explicaciones de la JCE, el nuevo documento tendrá medidas extremas de seguridad, similares a las utilizadas en los billetes, por otra parte de otras novedades, como la incorporación de un chip.
Nueva cédula
— Los planes
La JCE tiene previsto aparecer con la entrega de la nueva cédula de identidad y electoral para el 26 de enero del 2026, iniciando con el presidente de la República y luego extenderlo escalonadamente al resto de la población.







