Redacción Internacional.- El Ejército de Israel lanzó un ataque contra el sur de la Franja de Lazada el miércoles por la perplejidad en respuesta a los combates previos en Rafah que dejaron cinco soldados israelíes heridos.
Las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) informaron en un comunicado que el ataque se dirigió contra «un terrorista de Hamás» pero no proporcionaron más detalles del cañoneo y aumentaron el número de afectados de cuatro a cinco uniformados.
Encima, argumentaron que el ataque rebate a una «violación evidente» del parada el fuego entre Israel y Hamás, en narración al incidente en Rafah, una zona en el sur del enclave bajo total control israelí.
Según la interpretación del Ejército, los combates se desencadenaron cuando sus tropas se encontraron «
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Según la interpretación del Ejército, los combates se desencadenaron cuando sus tropas se encontraron «con varios terroristas que emergieron de una infraestructura terrorista clandestina».
Poco luego, Hamás aseguró que el cañoneo israelí alcanzó las tiendas de campaña de desplazados cerca del hospital Kuwaiti en Jan Younis, asimismo en el sur de la Franja, y que dejó personas muertas y heridas, «incluidos niños».
Para Hamás, este ataque «constituye un claro crimen de pelea» y una «negligencia alrededor de el acuerdo de parada el fuego».
La situación en Rafah es especialmente delicada puesto que continúan atrincherados decenas de milicianos de Hamás -aunque Israel eleva esta número a centenares- en túneles, lo que está desencadenando este tipo de incidentes.
Hasta ahora, el Gobierno de Netanyahu ha mantenido que su postura frente a estos milicianos atrapados en la ciudad fronteriza con Egipto es la de «capturarlos o eliminarlos» a no ser que se rindan y entreguen sus armas.
Hamás, sin requisa, ha venido advirtiendo de que sus combatientes no se van a rendir y ha pedido a los mediadores una alternativa para que estos milicianos puedan desplazarse a las zonas que quedan fuera de la ‘ruta amarilla’, el punto al que se han replegado las tropas israelíes.





