Israel dijo suceder enérgico ataques contra objetivos hutíes en los puertos yemeníes de Hodeidah, Ras Isa y Saif.
Los ataques se produjeron poco a posteriori de que el ejército israelí emitiera órdenes de deyección para los civiles en las zonas, advirtiendo de ataques aéreos inminentes.
El ministro de defensa israelí, Israel Katz, confirmó en redes sociales los ataques contra los sitios controlados por los hutíes, incluyendo una central eléctrica y un barco que fue secuestrado por el rama hace dos abriles.
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Los medios de comunicación yemeníes controlados por los hutíes informaron que los ataques impactaron el puerto de Hodeidah, pero no dieron más detalles sobre daños ni víctimas.
Katz afirmó que los ataques formaban parte de la «Operación Bandera Negra» y advirtió que los hutíes «seguirán pagando un stop precio por sus acciones».
«El destino de Yemen es el mismo que el de Teherán. Cualquiera que intente dañar a Israel será perjudicado, y a cualquiera que naciente la mano contra Israel se le cortará la mano», declaró en una publicación en X.

Alianza con Irán
Desde el inicio de la combate entre Israel y Hamás, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, han enérgico misiles regularmente contra Israel en solidaridad con los palestinos de Lazada y han atacado buques comerciales en el Mar Rojo.
La Fuerza Aérea Israelí afirmó que los últimos ataques contra los puertos de Yemen respondieron a los «repetidos ataques» de los hutíes contra Israel y sus ciudadanos.
Añadió que los puertos atacados se usaban para «transferir armas del régimen iraní para ejecutar planes terroristas» contra Israel y sus aliados.
Poco a posteriori del ataque, los hutíes confirmaron que sus defensas aéreas habían repelido los ataques israelíes con misiles, según la agencia de telediario Reuters.
Entre los objetivos se encontraba el buque comercial Galaxy Leader, incautado por el rama en noviembre de 2023, que se utilizaba para monitorear buques marítimos en aguas internacionales, según Israel.
La central eléctrica de Ras Kanatib, que suministra electricidad a las ciudades cercanas de Ibb y Taizz, incluso fue atacada, afirmaron las autoridades israelíes.
Este zaguero ataque contra Hodeidah se produjo a posteriori de que buques de la armada israelí atacaran objetivos en la ciudad portuaria el mes pasado.
El puerto de Hodeidah, principal punto de entrada de alimentos y ayuda humanitaria para millones de yemeníes, ha sido blanco de varios ataques israelíes en el zaguero año.

Los partidarios de Todopoderoso
La milicia hutí —o Ansar Allah (Partidarios de Todopoderoso), su nombre auténtico— es un movimiento chiíta que controla rodeando del 30% del comarca de Yemen, donde impuso un régimen fundamentalista y represor marcado de graves violaciones de derechos humanos.
El rama se formó en la período de 1990 y está integrado por miembros de los zaidíes, la minoría musulmana chiita del país.
Los zaidíes son la rama del chiismo más cercana al sunismo teológicamente hablando, según los expertos. Este rama tribal se concentra en el ideal de Yemen y representa rodeando de un tercio de los 33 millones de habitantes del país árabe.
La milicia hutí denunciaba tanto la corrupción del entonces presidente Alí Abdalá Salé como la opresión a la que estaban sometidos los chiitas por la mayoría suní, respaldada por la rica Arabia Saudita.
Sin secuestro, no fue sino hasta principios de este siglo que comenzó a cobrar notoriedad, luego que la agrupación se alzó en armas contra Salé.
En 2004, tomaron el nombre de uno de sus líderes, el clérigo Hussein Badreddin al Houthi, quien fue asesinado por las fuerzas gubernamentales en septiembre de ese año.
Houthi, quien encima de líder religioso fue un marcial y parlamentario yemení, aspiraba a hacerse con el poder, si no en todo el país, al menos en una parte, y crear un nuevo Estado independiente para los zaidíes.

En 2011, el rama se sumó a la llamamiento Primavera Árabe y participó en las masivas protestas que forzaron a Salé a entregar el poder a su segundo, Abdrabbuh Mansour Hadi.
No obstante, a los pocos abriles ya estaban alzados incluso contra el nuevo mandatario e incluso llegaron a un acuerdo con Salé, su antiguo enemigo, al cual le prometieron devolverlo a la presidencia a cambio de su apoyo contra Hadi.
En cuestión de meses los hutíes tomaron el control de la provincia de Sadá en el ideal del país y, a principios de 2015 capturaron la haber, Saná, obligando a Hadi a huir al extranjero.
Sin secuestro, sus conquistas fueron frenadas por Arabia Saudita, que conexo a Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, lanzaron una campaña marcial con el propósito de derrocar a los hutíes y restaurar al presidente Hadi en el poder.
Las autoridades saudíes temían que Yemen se convirtiera en un mandado de su enemigo: Irán.
Pese a que los ataques han provocado 150.000 muertos y miles más de heridos, los hutíes han conseguido retener el control de grandes zonas del país.
A finales de 2022 se alcanzó una tregua que puso fin a los combates entre el rama y la coalición liderada por Arabia Saudita.
El coetáneo líder de los hutíes es el hermano del fundador del rama, Abdul Malik al Houthi.





