Israel aprobó este miércoles el polémico plan para expandir los asentamientos en Jerusalén Este, en la zona conocida como E1, un esquema que bloquearía el entrada desde Cisjordania ocupada y complicaría la creación de un Estado palestino contiguo.
En un comunicado, el ministro de Finanzas y colono israelí Bezalel Smotrich confirmó la atrevimiento de la Establecimiento Civil israelí, asegurando que la medida “residuo en la actos la ilusión de los dos Estados y consolida el control del pueblo usurero sobre el corazón de la Tierra de Israel“.
Uno de los principales impulsores de la colonización en territorios palestinos ocupados declaró: “El Estado palestino está siendo borrado de la mesa, no con eslóganes, sino con acciones. Cada instalación, cada suburbio, cada vivienda es un nuevo clavo en el féretro de esta peligrosa idea“.
Te puede interesar: El papa invitó a una excursión de oración y ayuno el 22 de agosto para pedir la paz
La Establecimiento Civil aprobó la construcción de 3.410 viviendas en el dominio E1, un ámbito de 1.200 hectáreas habitado por comunidades beduinas palestinas. La zona está vinculada al instalación israelí de Aduminoel tercero más poblado de Cisjordania ocupada, con 40,000 habitantes y considerado ilegal por el derecho internacional.
El plan contempla por otra parte una nueva carretera para separar el tráfico palestino del israelí y desplazar el control marcial de entrada a Jerusalén Este hasta 14 kilómetros al este.
Organizaciones críticas denunciaron el impacto del esquema. “Se alcahuetería de una atrevimiento consciente de Israel para implementar un régimen de apartheid. Si la comunidad internacional se toma en serio la paz y un Estado palestino, debe comportarse para impedir el desplazamiento de los palestinos en E1”, señaló Aviv Tatarsky, investigador de la ONG israelí Ir Amim.
Durante décadas, Israel había evitado aprobar este plan por la musculoso presión internacional, que advierte que la expansión de asentamientos dificultará el establecimiento de un Estado palestino con Jerusalén Este como caudal.
No obstante, desde la presentación de Benjamin Netanyahu al poder en 2022, al frente de una coalición con la ultraderecha israelí, el Gobierno ha competente un número sin precedentes de nuevos asentamientos y confiscaciones de tierras en Cisjordania ocupada.






