Santo Domingo.-La tempestad volvió a caer, como si formara parte inexcusable del insignia. Pero ni el Paraíso grisáceo ni la humedad de la tinieblas lograron apagar la energía del Isle of Light, el festival de música alternativa más importante del Caribe, que celebró su décima tirada en el parque Punta Torrecilla, en Sans Soucí, un círculo privilegiado frente al mar.

En esta tirada, que logró sold out (entradas agotadas), la tempestad no fue obstáculo, sino parte de la ámbito. Bajo capas, impermeables improvisados y zapatos mojados, miles de asistentes se movían entre luces, escenarios y aromas de comida, convertidos en una pequeña comunidad reunida por el mismo motivo: escuchar música.
La recorrido estuvo marcada por presentaciones memorables. Una de las más esperadas fue la de Garbage, la legendaria cuadrilla de rock periódico. Bajo una tempestad persistente y una iluminación dramática, el comunidad desplegó un espectáculo potente y cargado de nostalgia noventera. Sus guitarras densas y la presencia magnética de Manson transformaron el círculo en una descarga de energía que el manifiesto coreó con entusiasmo.

Canciones como Stupid girl, Push it y I think i’m paranoid provocaron una entusiasta reacción del manifiesto, que coreó los temas a pesar de la tempestad. Uno de los momentos más comentados llegó con Only happy when it rains, interpretada precisamente mientras caía una persistente calabobos sobre el parque, lo que generó una ámbito simbólica para los asistentes.

Liderados por Shirley Manson, vestida de irritado y moviéndose con la seguridad de quien domina el círculo, alternaba momentos de intensidad rockera con breves gestos de complicidad alrededor de el manifiesto. Su voz —formal, teatral, cargada de talante— guiaba cada canción con una mezcla de elegancia y rebeldía.
La legendaria cuadrilla Garbage caldo con su lineup llamativo; el baterista y productor Butch Vig, Steve Marker y Duke Erikson en las guitarras y el bajo a cargo de Nicole Fiorentino, exmiembro de The Smashing Pumpkins.
Shirley Manson se comportó hablador y divertida, contó visiblemente emocionado que, “luego de 30 abriles de carrera artística, es un honor estar en República Dominica por primera vez”.

Reggae y conciencia social
La tinieblas además incluyó la conducta del comunidad puertorriqueño Civilización Profética, que aportó un entorno más relajado con su mezcla de reggae, soul y sonidos caribeños. El manifiesto acompañó la presentación cantando gran parte del repertorio, en uno de los momentos de longevo conexión colectiva del festival.
La energía volvió a subir con Illya Kuryaki y The Valderramas, el icónico dúo argentino integrado por Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur. Con su mezcla de funk, hip-hop y rock, transformaron el círculo en una fiesta potente. Su estilo irreverente y su interacción con el manifiesto hicieron que el bailete se extendiera entre la multitud, pese al suelo húmedo y la tempestad intermitente.
Más temprano, el cantante dominicano Vakeró tuvo una gran conducta cargada de energía con su cuadrilla en vivo y con la décimo, como invitada, de la rapera J Noa.
La programación además incluyó presentaciones del dúo Sofi Tukker, Cazzu, Pororó, Caloncho, Inka y Chuwi.
En Radiodifusión Bizarro, el único círculo techado, se destacaron con Hyper, Felipe Cruz, Toribio, Yisoz, Yami Safdie, Planta Industrial, Bob Moses, Bb Trickz, Kilimanjaro y Caleb Calloway.
Y mientras las últimas notas se perdían en la brisa de Sans Soucí, quedaba clara una certeza: la tempestad podrá ser parte de la historia del Isle of Light, pero además lo es la alegría colectiva que cada año ilumina esta cumbre del Caribe.
Música
— Variedad
Tres escenarios acogieron a artistas de diferentes latitudes y estilos: del indie al pop periódico, del rock a la música electrónica, de los sonidos latinos al hip-hop.






