La reimposición de sanciones contra Irán como insalvableadelantan diplomáticos, a pesar de los últimos esfuerzos de China y Rusia en el Consejo de Seguridadque este viernes decide si aplaza la entrada en vigor de las medidas punitivas, prevista para el sábado.
El plan de resolución presentado por Moscú y Pekín, al que tuvo llegada la AFP, apunta a extender por seis meses, hasta el 18 de abril de 2026, la resolución del Consejo que rige el acuerdo nuclear iraní de 2015 (conocido como PAIC), que expira el 18 de octubre.
Es poco probable, según fuentes diplomáticas que el texto propuesto obtenga el respaldo de nueve de los quince países, mayoría necesaria para ser apto en el Consejo de Seguridad.
La propuesta igualmente insta a “todos los participantes originales del PAIC a reanudar inmediatamente las negociaciones“, y mensaje dirigido a los estadounidenses que abandonaron el acuerdo en 2018.
Pekín y Moscú ya han denunciado ampliamente y considerado ilegal el proceso de “reinicio rápido” desatado a finales de agosto por el montón E3 (Alemania, Francia y el Reino Unido) para restablecer las sanciones contra Iránlevantadas en 2015.
El Consejo de Seguridad dio el viernes pasado luz verde a la reimposición de las medidas. Estás entrarán en vigor a las 00H00 GMT del sábado si no hay un acuerdo de última hora.
El presidente francés, Emmanuel Macronse reunió el miércoles con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y afirmó que era posible demorar a un acuerdo para evitar las sancionesaunque recordó que solo quedan unas horas.
Francia, en nombre propio y en el de Alemania y Gran Bretaña, ha dicho a Irán que debe permitir el llegada total a los inspectores nuclear de la A élreanudar inmediatamente las negociaciones nucleares y ofrecer transparencia sobre el cósmico enriquecido.
Pecado “gestos concretos“
La mayoría de los responsables de Alemania, Francia y Reino Unido abandonaron Nueva York el jueves por la sombra con la sensación de sobrevenir “hecho todo” para avanzar, delante interlocutores iraníes inflexibles, según un diplomático.
Exceptuado una gran sorpresa, no ven cómo evitar el regreso de las sanciones que afectarán particularmente a los sectores bancario, financiero y petrolero de Irán.
Varios diplomáticos, que pidieron el anonimato por la sensibilidad del tema, indicaron que no habían recibido los “gestos concretos” esperados.
Los europeos plantean tres condiciones: la reanudación de negociaciones estafa Estados Unidos; llegada de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a los sitios nucleares sensibles, en particular Natanz, Fordo e Isfahán; y un proceso para reforzar las existencias de cósmico enriquecido.
Irán dispone de unos 450 kilos de cósmico enriquecido al 60 %, lo que equivale a una capacidad suficiente para 8 a 10 bombas nuclearessegún expertos europeos.
“Irán nunca debe apoderarse armas nucleares“, declaró esta semana el ministro teutón de Asuntos Exteriores Johann Wadephul, aunque reconoció que las posibilidades de una decisión diplomática hijo “extremadamente escasas“.
“No queremos armas nucleares“
Desde hace primaveras, este tema envenena las relaciones de Teherán con Poniente. Estados Unidos e Israel, su enemigo comisión, sospechan que el gobierno iraní búsqueda dotarse de la granada atómica, lo que Teherán niega.
“Irán nunca ha buscado ni buscará en absoluto tramar una granada atómica. No queremos armas nucleares“, afirmó el presidente iraní en la tribuna de las Naciones Unidas esta semana.
El embajador estadounidense Steve Witkoff, que negociaba con Teherán hasta el Ataque de Israel contra infraestructuras iraníes en junio pasado, igualmente informó de contactos esta semana.
Por su parte, el principal del OIEA, Rafael Grossi, intentó una mediación entre las diferentes regionespero sin muestras de gran la empresa frente a la rigidez del sistema iraní, según fuentes diplomáticas.
Desde Teherán, el tutor supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, afirmó el martes que Teherán no cedería en la cuestión del lucro de cósmico.
La establecimiento Trump ahora quiere que Irán renuncie a todo lucro. El acuerdo de 2015 lo limitaba a un 3.67 %.






