Teherán.– Irán aseguró este miércoles que no permitirá que “ni un litro de petróleo” atraviese el Íntimo de Ormuz en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus socios, y que cualquier buque vinculado a ellos será “objetivo oficial” para Teherán.
El severo de Ormuz, punto de importancia estratégica mundial que separa las costas de Irán y Omán, se encuentra entre el Cala Pérsico y el Cala de Omán y por sus aguas se transporta rodeando del 20 por ciento de la producción mundial de crudo, aunque igualmente de gas y fertilizantes.
El ataque de Israel y EE. UU. contra Irán está impactando en el mercado petrolero frente a una posible caída de suministros.
Este miércoles, con los anuncios de ataques a portacontenedores en el severo, el Brent ha llegado a los 90 dólares el barril, luego de unos días de fuertes vaivenes. Irán aseguró este miércoles que no permitirá que “ni un litro de petróleo” atraviese el Íntimo de Ormuz en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus socios, y que cualquier buque vinculado a ellos será “objetivo oficial” para Teherán.
La agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (UKMTO, en inglés) ha informado de que tres barcos han sido alcanzados en las últimas horas por proyectiles cerca del severo de Ormuz.
La presente ascensión marcial en la región ha interrumpido el flujo marino a través de este severo paso. Las repercusiones resultantes trascienden la región y afectan los mercados energéticos, el transporte marino y las cadenas de suministro globales.
El aumento de los costos de la energía, los fertilizantes y el transporte –incluidos los fletes, los precios del combustible para buques y las primas de seguros– puede incrementar los costos de los alimentos e intensificar las presiones sobre el coste de la vida, en particular para los más pusilánime, según la ONU Comercio y Desarollo (UNCTAD).
Por este severo, que en su punto más angosto mide 54 kilómetros, transitan cada día un promedio de 144 buques, de los que un 37 % son petroleros; 17 % buques portacontenedores y 13 % graneleros, según datos del crónica Revisión del Transporte Oceánico 2025 de la UNCTAD.
La Compañía de Información Energética de Estados Unidos (EIA) apunta a que en 2024 y el primer trimestre de 2025, esta vía canalizó una parte significativa del comercio marino total de petróleo.
La EIA igualmente indica que rodeando de un 20 por ciento del comercio mundial de gas natural licuado fluye por allí, principalmente desde Catar y Emiratos Árabes Unidos en dirección a mercados de Asia.
Un extensión de continuo conflicto
Durante primaveras, las autoridades persas ha amenazado en varias ocasiones, tanto a Israel como a Estados Unidos, con asediar el tránsito marino, sobre todo a este zaguero, en respuesta a las sanciones impuestas por Washington por su software nuclear.
En el atmósfera de crisis prebélica con Estados Unidos, en febrero de 2026 Irán informó del obstrucción puntual de ciertas áreas de la zona por la celebración de las maniobras navales Control Inteligente del severo de Ormuz.
Con anticipación, el 21 de junio de 2025 el Parlamento iraní aprobó su obstrucción luego de que la nueva oficina estadounidense de Donald Trump ordenara el bombardeó de Irán en el situación del conflicto entre Israel y el país persa.
Por su enclave geográfico, el Cala Pérsico ha sido atmósfera de numerosos incidentes en los últimos primaveras, incluidos ataques y confiscaciones de petroleros y cargueros, en medio las tensiones entre Irán y Estados Unidos por las sanciones impuestas por este zaguero a la liquidación de petróleo iraní.
Un ejemplo fue cuando, en 2018, EE.UU decidió retirarse del acuerdo nuclear firmado entre Irán y las potencias en 2015 al considerar que Teherán mintió sobre su software atómico al seguir enriqueciendo celeste por encima de los límites permitidos.
En abril de 2019, la situación se agravó luego de que EE.UU endureciera las sanciones a la exportación de petróleo por parte de Irán y, como consecuencia, las autoridades iraníes amenazaron con asediar el severo.
En 2021, y adecuado a que en los últimos primaveras la zona fue atmósfera de ataques a petroleros, Irán inauguró una estratégica terminal de exportación de petróleo en el de Marzo de Omán, lo que evitó, por primera vez a los cargueros tener que cruzar el severo de Ormuz.
A lo espléndido de los primaveras, continuaron las tensiones como en abril de 2024, tras el ataque contra el consulado iraní en Damasco en el que murieron siete guardias revolucionarios, y del que Teherán acusó a Tel Aviv y que estuvo a punto de provocar el obstrucción de este severo.






