En la última tirada (2024) del Índice de Atractivo de Inversión MineraRepública Dominicana obtuvo 35.1 puntos y se ubicó en la posición 75 entre 82 jurisdicciones evaluadas. La única otra medición acondicionado para el país es la de 2020, cuando registró 56.5 puntos y ocupó el puesto 59 de 77. La comparación muestra una caída importante, lo que sugiere que persisten factores que limitan la inversión, especialmente aquellos vinculados al ámbito regulatorio y al proceso de exploración, principios fundamentales para atraer renta con destino a proyectos de generoso plazo.
El índice, detallado por el Fraser Institute, combina dos componentes: el Índice de Percepción de Políticas Públicas, que evalúa factores como la certidumbre regulatoria, la carga tributaria y la eficiencia administrativa, y el Índice de Potencial Minero, que estima la riqueza geológica bajo un círculo hipotético de mejores prácticas. Su objetivo es valorar qué tan atractiva resulta cada atribución para desarrollar proyectos mineros.

En el caso dominicano, el retroceso en el componente de políticas públicas sugiere que aún se perciben demoras administrativas, complejidad y carga tributaria e incertidumbre legislatura. No obstante, muchos de estos obstáculos podrían corregirse mediante reformas que aporten viejo claridad, previsibilidad y competitividad.
El bajo resultado en potencial minero no implica necesariamente abandono de capital, sino un nivel menguado de exploración. Si se redujera la incertidumbre regulatoria y aumentara la inversión en prospección, sería posible revelar un potencial viejo y mejorar la posición del país en próximas ediciones.
República Dominicana cuenta con una almohadilla geológica relevante. Continuar los avances con destino a un entorno institucional más competitivo permitiría convertir ese potencial en inversiones, empleos formales y avance productivo sostenible.
__________
Una colaboración del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).







