Santo Domingo. Las inundaciones provocadas por las intensas lluvias registradas en las últimas horas comenzaron a causar estragos en la región del Cibaodejando viviendas colapsadas, comunidades incomunicadas y alertas activas en varias provincias del septentrión del país.
En el municipio de Gaspar Hernándezprovincia Espaillatal menos dos viviendas y dos comercios colapsaron tras el desbordamiento de un ríocomo consecuencia de las precipitaciones que se intensificaron desde la medianoche del martes.
Reportes preliminares indican que el puente principal de Gaspar Hernández se encuentra en aventura oportuno a la musculoso corriente, mientras que la carretera que conecta con Villa Magante presenta escombros y obstrucciones que dificultan el tránsito vehicular.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) emitió alerta roja para tres provincias oportuno a la activa vaguada asociada a un sistema primero que se desplaza lentamente cerca de el noroeste de la isla, generando acumulados significativos de lluvias.
Las provincias en alerta roja hijo Espaillat, María Trinidad Sánchez y Puerto Plata. En alerta amarilla se encuentran santiago, Hermanas Mirabal, Montecristi, Samaná y La Vega. Mientras que en alerta verde están Santiago Rodríguez, Valverde, Monseñor Nouel y Duarte.
El COE informó que, producto de las lluvias torrencialesse han registrado inundaciones urbanas y rurales, desbordamientos de ríoscañadas y arroyos, así como deslizamientos de tierra en distintas localidades del septentrión del país.
En la provincia de Puerto Plata quedaron incomunicadas las comunidades de San Marcos Debajo, El Corozo y La Vejiga. Asimismo, en el distrito municipal de yásicaespecíficamente en los sectores quédate en silencio, Framboyán, El Cementerio, La Cuchilla, Sabaneta, Jamao al Meta, Villa Islabón, Villa Sami Thomas y El Resbalónal menos 1,500 viviendas resultaron anegadas por las crecidas.
Las autoridades exhortaron a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales y evitar cruzar ríos, arroyos o cañadas con parada tamaño de agua, delante la persistencia de las lluvias en República Dominicana.





