La inteligencia sintético (IA) se ha convertido en una aliada para eficientizar procesos y aminorar costos. Su impacto en el mundo de los negocios todavía alcanza la diligencia financiera y contable. Un ejemplo de ello es galileouna firma de servicios contables, que se presenta como una alternativa de “igualas contables inteligentes”.
La útil surge para resolver problemas críticos que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes)como la error de tiempo, el desconocimiento de las obligaciones fiscales y los altos costos de las igualas tradicionales. La plataforma combina la supervisión de expertos fiscales con la potencia de la IA para ofrecer un servicio rápido, preciso y al pequeño costo del mercado.
De acuerdo con su director ejecutante, Rodrigo Delgado, la firma nace producto de “una frustración personal”, ya que tuvieron que cambiar ocho veces de contable y sobrevenir por tres empresas para conseguir un servicio que se ajustara a sus estándares.
Adicionalmente de Galileo, durante varios primaveras su empresa ha prestado servicios a la banca con inteligencia sintético para automatizar flujos de trabajo. Viendo el impacto de la automatización en la banca, que se traduce en una reducción de casi el 90% en los tiempos de procesamiento y, a su vez, en la disminución de errores y costos, trabajaron en el diseño de un producto escalable para el manifiesto universal.
“Definimos cuál era ese servicio que verdaderamente se necesitaba a un costo bajo y con un parada estereotipado de calidad”, precisa, al destacar que evidenciaron que “la contabilidad era ese servicio predilecto. Entonces, decidimos automatizar todo el flujo de trabajo contable y de ahí nace la idea y el servicio en concreto para las mipymes”.
“La contabilidad para mipymes, básicamente en nuestro país, yo entiendo que está rota por dos razones: la primera es que uno tiene dos opciones: o contrata un contador interno o foráneo, que usualmente suele ser muy costoso si se quiere un servicio de calidad”, destaca.
Y la otra opción es “contratar un software de autogobierno, que entonces obliga al emprendedor a hacer de su propio contable, porque tiene que asimilar a utilizar esos sistemas, subir toda la información y descargar todos los formatos que deben enviarse a la Dirección Caudillo de Impuestos Internos (DGII)”.
Cómo funciona
galileo opera mediante agentes de inteligencia sintético especializados en la reglamento tributaria dominicana, capaces de automatizar tareas como la ascendencia de datos de facturas, clasificación de transacciones, conciliaciones bancarias y validaciones fiscales.
Esto permite que procesos que antaño tomaban horas puedan resolverse en minutos, con ahorros de tiempo estimados entre un 80% y un 90%.
“Nosotros lo que hacemos es combinar unos agentes de inteligencia que, entre sí, replican el trabajo que haría un contable”, indica Regalado, al precisar que cuentan con “agentes de inteligencia sintético que dan seguimiento al cliente con todo lo que tiene irresoluto”.
A diferencia de un software tradicional, el sistema se apoya en Telegram o en el correo electrónico como principal canal de interacción. El cliente envía sus facturas o solicita acciones (emitir una recibo, conocer su vaivén, producir un reporte) y los agentes de IA replican el flujo de trabajo de un contable.
“Lo que nosotros buscamos con este mejora es que no tengas que utilizar un software de autogobierno y, básicamente, aparentar como si tuvieras un contable foráneo, pero a un súper bajo costo, con muchísima calidad y con muchos beneficios adicionales”, precisa.
Pese al parada nivel de automatización, el componente humano sigue siendo esencia. Cada cliente cuenta con un contador asignado que supervisa los procesos y garantiza la calidad del servicio. “Al automatizar el 90% del trabajo operante, un contable puede manejar cinco o seis veces más clientes que en un esquema tradicional. Esa eficiencia se traduce directamente en hucha para el cliente”, explica Delgado.
Galileo utiliza una combinación de modelos de verbo avanzados (LLMs) y algoritmos propietarios para procesar la data, pero todo opera bajo la supervisión de expertos para apuntalar el cumplimiento. La tecnología es un mejora propio que integra modelos globales con código diseñado específicamente para la reglamento tributaria de la República Dominicana.
Uno de los principales diferenciales de Galileo es el precio. El servicio inicia en RD$5,999 mensuales más ITBIS, lo que representa entre un 30% y un 40% menos que una firma contable tradicional para mipymes. El maniquí se ajusta según el masa de operaciones del cliente, manteniendo siempre una estructura de costos competitiva.
La propuesta de valencia incluye la diligencia fiscal completa, desde la preparación y el pedido de formularios hasta conciliaciones bancarias automáticas, informes financieros personalizados y un portal exclusivo donde el cliente puede visualizar su información contable en tiempo auténtico.
Consciente de la sensibilidad de la información financiera, Galileo opera bajo la certificación SOC 2, garantizando estándares internacionales de seguridad, encriptación y confidencialidad de los datos de sus clientes.
El CEO de la firma destaca que la encomienda de galileo va más allá de la contabilidad. “Creemos en la innovación como útil de inclusión financiera y en la tecnología como habilitador del crecimiento empresarial”.
“Nos certificamos porque la banca nos lo exigía. Hoy las mipymes pueden beneficiarse de ese mismo nivel de seguridad”, explica el CEO, al destacar que la certificación fue obtenida con una auditora internacional especializada.
Formalización
Más allá de la eficiencia, Galileo apunta a apoyar uno de los grandes retos del ecosistema empresarial dominicano: la informalidad. Según Delgado, cerca del 50% del comercio en el país opera de forma informal, una signo aún veterano en el segmento de mipymes.
“Cumplir con todas las reglas que requiere la DGII, la Gerencia de la Seguridad Social (TSS) y otras instituciones gubernamentales es muy difícil, o sea, la curva de formación es muy compleja”, reflexiona Delgado, al destacar que “cualquier error que uno cometa en ese proceso se traduce en boleto”.






