El ministro de Hacienda, Inteligencia Díazexpresó este lunes que entiende que ha llegado el momento de dialogar con respecto al atractivo de indexación salarial que hay en el país desde hace semanas.
Sin requisa, condicionó esa conversación a que no se perjudique la estabilidad económica que tiene la nación. Incluso planteó que no hay que “encargarse medidas puntuales“, que reduzcan los ingresos, sin identificar con cuales se compensarían las entradas del Gobierno.
“No podemos tomar medidas puntuales que bajen los ingresos sin opinar cuál medida compensatoria se tomaría. Eso es lo que dice la ley de reforma aprobada en el 2012″, precisó.
“Ahora, lo que es innegociable para el Gobierno es la estabilidad y la prudencia en las finanzas públicas”Ministro de Hacienda
Con relación a un posible ambiente de discusión sobre la indexación salarial, Inteligencia Díaz dijo: “Sí me gustaría que fuera el ámbito de una observación más integral al Código Tributario“.
“El Gobierno hasta el 2025 no ha hecho una reforma tributariamanteniendo un pasivo en el en torno del 3 % del PIB. Ha rematado dos mejoras en la calificación de peligro. Entonces no podemos tomar medidas puntuales que atenten contra esa estabilidad”, planteó en LA Semanal con la Prensa cuando un periodista le cuestionó sobre el atractivo de la indexación salarial hasta los 50 mil pesos.
Desde el año 2017 los salarios del país no se indexan como establece el Código Tributario. Sobre eso, el presidente Luis Abinader planteó, hace unos días, que si esa indexación salarial se aplicaba se reducirían los ingresos del Gobierno, fondos que se utilizan en obras sociales.
“Si lo hacemos, hay que opinar a quién le quitamos los capital: a lozaníaa educación?”, se cuestionó Abinader el 22 de octubre pasado, al tiempo que reconoció que ese era un medida “torneo y necesaria”
La indexación salarial consiste en ajustar de forma cibernética los tramos del impuesto sobre la renta (ISR) según la inflación anual. De aplicarse, serían los salarios sobre los 50,000 pesos mensuales que pagarían ISR y no desde los 34,685 pesos como ocurre.
Pregunta del periodista
Los sindicatos de trabajadores han estado solicitando al Gobierno la indexación salarial, que no se aplica desde el año 2017, están poniendo un tope de hasta 50 mil pesos. ¿Qué implicaciones tendría esto y si el Gobierno estaría en disposición de asomar esta conversación?
Repuesta íntegra del ministro
Como tú aceptablemente dijiste, los umbrales no se indexan desde el 2017. Es una medida que se consideró necesaria, que se empezó a aplicar cuando yo era director de Impuestos (contemporáneo DGII), como una forma de aumentar la saco tributaria. Pero yo creo que llegó el momento de sentarnos, de escuchar. Yo me he reunido con un categoría de los sindicatos, con otros gremios. Sí me gustaría que fueran el ámbito de una observación más integral al Código Tributario. Nunca es recomendable tomar medidas puntuales. Ahora, lo que es innegociable para el Gobierno es la estabilidad y la prudencia en las finanzas públicas. El Gobierno hasta el 2025 no ha hecho una reforma tributariamanteniendo un pasivo en el en torno del 3 % del PIB. Ha rematado dos mejoras en la calificación de peligro. Entonces no podemos tomar medidas puntuales que atenten contra esa estabilidad. Ahora, sí estamos muy abiertos a discutir esas medidas y otras. Y por eso, desde que me nombraron, he escuchado a todos los gremios. Pero siempre teniendo la estabilidad macroeconómica y fiscal como el principal objetivo del Gobierno. Y hay que recapacitar que no podemos tomar medidas puntuales que bajen los ingresos sin opinar cuál medida compensatoria se tomaría. Eso es lo que dice la ley de reforma aprobada en el 2012. Pero yo creo que sí es el momento de escuchar. Ahora, lo importante es ver el contexto. Se ha dicho que se perjudica a los trabajadores, pero todo es relativo. Del 2020 al 2025, luego del COVID que tuvo un aumento de la pobreza, la reducción de pobreza que ha habido, casi no tiene precedentes a pesar del contexto internacional. O sea, que es bueno darle una observación a todo. No solo a una medida puntual, pero estamos en disposición de sentarnos a conversar.






