SANTO DOMINGO..-La insuficiencia cardiaca es una condición que puede controlarse e incluso revertirse controlando adecuadamente los factores de aventura que la causan, como la hipertensión arterial, las cardiopatías isquémicas y la obesidad.
Esta enfermedad se define como una situación fisiopatológica donde el corazón es incapaz de chupar casta a un ritmo adecuado a los requerimientos metabólicos tisulares de este.
Al conmemorarse, este 9 de mayo, el Día Mundial de la Insuficiencia Cardiacael doctor Edgar Condena, cardiólogo de Hospiten Santo Domingo, informó que entre las principales causas que la provocan un 50% son secundarias, como la isquémica miocárdica, la hipertensión arterial, y en último medida valvulopatías, las arritmias cardiacas y periparto.
“Pero es una condición que podría ser reversible, lo que se conoce como recuperada. Esto se logra con tratamiento farmacológico, control de la ingesta de alimentos sólidos y líquidos, y en algunos casos, con la colocación de dispositivos cardíacos”, precisó el doctor Condena.
El diestro destacó que esta condición se diferencia de otras enfermedades cardíacas porque suele ser el resultado de un mal control sostenido en el tiempo de la presión arterial, así como de la errata de prevención de otras patologías, como el infarto de miocardio.
Condena explicó que, si aceptablemente la insuficiencia cardíaca es más global en adultos mayores, actualmente se observa un aumento en su incidencia en pacientes jóvenes. “Es una condición que afecta por igual a hombres y mujeres”, puntualizó.
Entre los principales síntomas de la enfermedad, el doctor Condena citó como frecuentes la disnea o errata de salero, edemas de miembros inferiores, disnea paroxística nocturna, taquicardia y tos nocturna, entre otros.
Su detección y diagnosis -dijo- es posible mediante la realización de chequeos a los signos y síntomas del paciente, y con pruebas complementarias, como la ecocardiografía, radiografía del tórax, y pruebas de laboratorio como los péptidos natriuréticos.
Condena explicó que la enfermedad afecta la vida diaria de las personas, correcto a lo florido de la sintomatología y lo limitante de la misma, ya que los pacientes se ven en la incapacidad de realizar labores cotidianas, “por lo que la motivación y el cortejo por profesionales y familiares es extremadamente necesario”.
Entre los tratamientos disponibles para la insuficiencia cardíaca, el doctor Condena señaló que existen varias opciones, entre ellas está la terapia farmacológica fundacional, conocida como “los cuatro pilares”, que serían los betabloqueantes, iSGLT2, ARNI y Mineralocorticoides. Todavía se dispone de dispositivos como marcapasos, extirpación por radiofrecuencia y ultrafiltración.
Recomendó que, si se presentan algunos de los síntomas antiguamente descritos, deben ser revisados para evitar desarrollar la condición.
de am
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