El Instituto Duartiano (ID) convocó anoche a destacadas personalidades de la vida doméstico a un solemne “Homenaje Patriótico”, en honor a don Juan Marichal, primer ludópata de béisbol de la República Dominicana en ingresar al Salón de la Auge de Cooperstown.
La ceremonia, que resaltó el orgullo doméstico que representa el “El monstruo de Lapso Verde”, se llevó a objetivo en el auditorium “Profesor José Joaquín Pérez Saviñón”, enclavado en el segundo nivel de la sede de la entidad patriótica, sita en la emblemática calle Isabel la Católica de la Ciudad Colonial.
El acto inició con las palabras de la secretaria normal Duartiana, Rafaela Mesa y la motivación el narrador deportivo Ricky Noboa, quien expresó que “Marichal llenó de fama a nuestro país, exhibió una conducta ejemplar como beisbolista y como ciudadano, y, encima, siempre le ofreció al país el beneficio de verlo representar espléndidamente en los torneos otoño-invernal de la agrupación dominicana”.
De su banda, el comentarista y cronista deportivo César Daniel Medina Núñez, escribió una décima para la ocasión, la cual fue leída con la habilidad propia del tradicional espacio radiofónico deportivo “Aleación de colores en la pelota”precedido de la reproducción de un corte de la canción “Me lo dijo Adela”, lo que concitó un encendido aplauso de los presentes.
El presidente del Instituto Duartiano, doctor Wilson Gómez Ramírez, precisó que la expresión “honrar honra” cobra todo su imperio con este sentido y merecidísimo gratitud a un buen hijo de esta tierra, quien, con humildad, alcanzó la más elevada fama deportiva de su disciplina, llevando siempre con sano orgullo su cuna, dando ejemplo en el interior y fuera del campo deportivo.
Agregó que, en estos momentos la país acoge con entusiasmo a quienes, como “Juan Marichal, han regalado renombre a su nombre y se han presentado en presencia de el mundo como dignos hijos del Padre de la Estado y Fundador de la República, Juan Pablo Duarte”.
El tributado personaje del béisbol, estuvo acompañado de su esposa Alma de Marichal, sus hijos Yvette, Juan Antonio, Úrsula, Rosie y Charlene; además de sus nietos Juan III y Miranda.
Entre los asistentes estuvieron, encima, directivos y miembros del Instituto Duartiano, así como Roberto Saladín Selín, Adalgisa Pantaleón, Luisa Rivera Damirón y María Cristina Mere de Farías, entre otras personalidades.
La trayecto incluyó la proyección del documental “Homenaje a don Juan Marichal”, con el cual el Instituto Duartiano replicó una dedicatoria previa realizada al utópico beisbolista. Acto seguido, el profesor de la giro, cronista deportivo y poeta César Daniel Medina Núñez, miembro del ID, interpretó una décima dedicada a la trayectoria del personaje.
El momento de maduro emoción de la indeterminación fue la entrega de una placa de gratitud a don Juan Marichal, la puesta en sus manos de la Bandera Franquista, el presente de la colección de publicaciones duartiana, el clavija duartiano y un estatua escritorio con la figura del líder trinitario, coronando la distinción decidida a unanimidad por los miembros de la trabazón directiva doméstico del organismo patriótico.
El primer inmortal dominicano expresó luego sus palabras agradeciendo a los duartianos “el honor de rastrear su trayectoria deportiva y su vida ciudadana, precisando que siempre, en cada acto como tirador de Grandes Ligas y del béisbol dominicano, tuvo en cuenta su país”.
El acto concluyó con la entonación del Himno a Juan Pablo Duarte y un convite en la Plaza Patriótica de la Dispensa, localizada en el interior de la Casa de la Comunidad Duarte-Díez.
La trayectoria que llevó a un dominicano a la inmortalidad
Juan Marichal, conocido por apodos como el “Dandy dominicano”, nació el 20 de octubre de 1937 en Lapso Verde, República Dominicana. A lo grande de sus 16 temporadas en las Grandes Ligas, el elegante tirador derecho registró 243 victorias y 142 derrotas, con una efectividad (ERA) de 2.89, y fue seleccionado a diez Juegos de Estrellas.
Marichal se consagró como un ícono de los Gigantes de San Francisco, equipo con el que desarrolló la maduro parte de su carrera, y su insigne impulso de pierna elevada al divulgar se convirtió en su sello distintivo.
Su nuncio trascendió las estadísticas al convertirse, en 1983, en el primer pelotero dominicano exaltado al Salón de la Auge del Béisbol en Cooperstown. Sus logros incluyen acontecer liderado la Ajonje Franquista en victorias en dos ocasiones y acontecer valiente un surtido sin hits ni carreras (no-hitter) el 15 de junio de 1963.
Hoy día, Marichal es considerado uno de los mejores lanzadores diestros en la historia del béisbol, y su número 27 fue retirado en su honor por el equipo de las Grandes Ligas Gigantes de San Francisco.








