Durante muchos abriles confundí inmaterial con religión, no por ignorancia sino porque así nos lo enseñaron: un sotabanco, un ritualun horario y alguno delante diciéndonos cómo creer.
Hasta que un día entendí poco que me cambió la vida: la inmaterial no pertenece a ninguna institución, vive en nosotros.
El Dr. Manuel Sans Segarra lo dice de una guisa que me parece bellísima en su vademécum Ego y supraconciencia: la inmaterial es una y las religiones son muchas.
La inmaterial no te pide que repitas lo que otro cree, sino que te atrevas a apañarse lo que tú sientes; no te pide obedecer sin pensar, sino razonar, cuestionar y observar; no te promete un bóveda celeste posteriormente de la crimen, sino que te invita a morar el paraíso aquí y ahora.
Inmaterial vs. religión
Yo siempre fui una cuestionadoray sobreviví a eso. Desde pupila sentía que había poco más egregio que yo, poco misterioso y amoroso, pero igualmente sentía que ese poco no cabía en los moldes que me daban.
Retentiva estar en el colegio obligada a ir a ofrenda hasta que llegó un compañero catalán qué no era católico y dijo, muy serio, que él no tenía por qué asistir a las ceremonias, y lo exigió, y lo consiguió.
Muchos abriles posteriormente ese regalo me llevó a concluir que la fe sin privilegio es solo costumbre.
Más delante, en la universidadtuve la fortuna de ser la alumna de un gran profesor en la materia Historia de las Civilizacionesel Padre Mazacon quien en las horas de clases le discutía fervorosamente el papel de la Iglesia, el poder, las estructuras y las contradicciones.
Lo cansé tanto que me exoneró el examen final, no sé si por agotamiento o porque en el fondo igualmente él sabía que mis preguntas no eran irreverencia sino búsqueda. Y eso ha sido siempre mi inmaterial: apañarse.
La inmaterial no vive en los templos, vive en esos momentos raros cuando te quedas en silencio y poco adentro de ti alega, cuando lloras y sientes que no estás sola, cuando agradeces sin asimilar a quién, cuando te rindes y poco se acomoda.
San Segarra lo explica de forma preciosa cuando dice que la inmaterial es el ser buscando la trascendencia y que nos hace morar en Todopoderoso sin renunciar a nosotrosy eso para mí es secreto, porque la inmaterial no te pide que desaparezcas, no te quita identidad sino que te la devuelve.
Aquí viene la parte retadora e incómoda: adentro de nosotros hay dos vocesuna que quiere hacer, tener, controlar y conseguir, y otra que quiere echarse en brazos, soltar, aceptar y cortejar; la primera es el ego y la segunda es el espírituy yo lo vivo cada día cuando quiero resolverlo todo, apurar los procesos y forzar resultados y ahí está el egoy cuando me rindo, respiro y confío… ahí está el sexo.
Señoras, esa pelea es diaria, y reconocerla ya es un acto de conciencia. La inmaterial no se ve mística, se ve ejercicio, se ve cuando dejas de discutir con la vida y empiezas a escucharla, cuando eliges paz en emplazamiento de tener razón. Para mí, la gran reserva de la religión es la unión.
Si todas se pusieran de acuerdo sin pelear entre ellas y sin utilizarse tanta energía en demostrar quien tiene la verdad, habría más feligreses.
Paz interior
Opino que la inmaterial no es irte a una montaña con una mochila y alejarte de todo y de todos, es tener la pericia de no perderte en el ruido.
¡Qué realizable es para los monjes budistas ser tan pacíficos, fue! No tienen que salir al mundo a enfrentarse con motoristas desenfrenados, tráficos de horas y comentarios odiosos en redes sociales.
Según San Segarra y según mi experiencia, la inmaterial y paz interiorte permite memorizar del error, te conecta con lo divino sin intermediarios, te hace consciente de que la vida no termina aquí y te enseña a encontrar a Todopoderoso adentro de tiy yo agregaría que te vuelve menos reactiva, más compasiva y te ayuda a dejar de pelear con la verdad.
Si quieres practicar una inmaterial positivo no necesitas cambiar de religión, ni memorizar mantras, ni comprarte una túnica, solo necesitas silencio para escucharte cinco minutos al día sin pantalla ni ruidohonestidad para preguntarte qué estás evitando reparar y rendición para dejar de creer que todo depende de ti.
Eso ya es oración. Yo no sé cómo se pasión Todopoderoso en tu vida, pero sí sé que cuando dejas de huir de ti, Él aparecey eso no lo enseña ningún púlpito.
Cómo desarrollar tu inmaterial

- Audición tu cuerpo ayer de apañarse respuestas exterior.
- Practica el silencio aunque te incomode.
- Cuestiona todo lo que te enseñaron sobre Todopoderoso, el sexo y el miedo.
- Observa cuándo actúas desde el ego y cuándo desde la calma.
- Aprende a diferenciar necesidad de intuición.
- Permítete no tener todas las respuestas.
- Gracias incluso lo que todavía no entiendes.
- Deja de pelear con lo que ya es.
- Rezar o meditarpero hazlo desde la honestidad, no desde el deber.
- Pregúntate qué te acerca a la paz y qué te aleja de ella.
- Suelta la obligación de controlarlo todo.
- Permítete cambiar de opinión, de creencias y de caminos.
- Comercio tu vida como un diálogo con poco más egregio que tú.
- Aprende del error sin castigarte por él.
- Audición más de lo que reaccionas.
- Honra tu procesoaunque no sea atún todavía.
- Vive el presente como si fuera suficiente.
- Confía en que no estás sola, incluso cuando lo parece.






