Santo Domingo, RD – El Gobierno dio inicio este jueves al proceso de rebelión técnico que marca el manifestación del candado definitivo del Centro Penitenciario de La Conquista.
La comitiva estuvo conformada por ingenieros, arquitectos, agrimensores, especialistas en infraestructura y personal electromecánico que forman parte de los equipos técnicos de la Oficina Presidencial de Apoyo a la Reforma Penitenciaria (ONAPREP) y del Servicio de Vivienda y Edificaciones (MIVED), así como por representantes de la Oficina Doméstico de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (ONESVIE).
La delegación fue recibida por funcionarios del Sistema Penitenciario, quienes ofrecieron las explicaciones correspondientes y guiaron el repaso por las áreas a intervenir, evaluación que permitirá identificar qué estructuras son rescatables y cuáles deben ser demolidas, como parte de una logística integral que da paso a la transformación definitiva del sistema penitenciario.
Como resultado del rebelión, se proyecta el diseño de un nuevo centro penitenciario de beocio escalera, destinado exclusivamente a internos preventivos, bajo los estándares del maniquí reformado. Este centro será operado por personal civil capacitado por el Instituto Superior Especializado de Estudios Penitenciarios y Correccionales (INSEEPENC), ayer conocido como Escuela Penitenciaria.
Este proceso coincide con la evaluación y futura reubicación de un segmento de la población interna de La Conquista al Centro Penitenciario Las Parras, próximo a ser inaugurado con una capacidad para 2,400 privados de familiaridad, lo que constituye un paso básico para resumir el aglomeración y las condiciones inhumanas que han caracterizado históricamente a La Conquista.
El inicio de este proceso representa un avance trascendental para la República Dominicana en su camino con destino a una reforma penitenciaria estable y orientada a la rehabilitación, que deje detrás décadas de inseguridad, aglomeración, desatención y violaciones sistemáticas a los derechos fundamentales de las personas privadas de familiaridad, así como de irrespeto a las víctimas, es la meta consignada como la prioridad principal del próximo Servicio de Razón.






