
Santo Domingo.– El ingeniero mecatrónico Rómulo Pérez, egresado del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), presentó una innovadora posibilidad tecnológica para enredar el problema del alga que afecta las costas del país: una embarcación tipo catamarán diseñada para cosechar el alga en mar amplio, antiguamente de que toque la arena y deteriore el entorno turístico.
El nuevo profesional dio a conocer los detalles del esquema en una entrevista en el software Propuesta de la Perplejidad, que conduce el periodista Manuel Jiménez por Teleimpacto (canales 22 y 52), donde explicó que el dispositivo, llamado Sargazoom, fue desarrollado como parte de su trabajo final de categoría con el objetivo de aplicar la ingeniería a un problema ambiental efectivo y urgente.
Según explicó Pérez, el catamarán está equipado con sensores, cámaras, sistemas de inteligencia sintético y motores eléctricos alimentados por energía solar.
El trasto se desplaza de forma autónoma, identifica las zonas de veterano acumulación de alga y lo extrae mediante una correa recolectora que lo deposita en un compartimiento trasero.
Todo el sistema está diseñado para tratar de modo continua, limpia y silenciosa, sin el uso de diésel ni emisiones contaminantes.
Pérez aclaró que lo mostrado hasta ahora es un prototipo a escalera, que ha sido probado en ambientes controlados, pero el diseño final contempla la construcción de una flotilla de embarcaciones más grandes, que trabajen simultáneamente en distintos puntos del costero.
Explicó que este enfoque modular permite cubrir más ámbito, ser más eficientes y evitar los altos costos y limitaciones logísticas de una única embarcación de gran tamaño.
Indicó que la distancia ideal para cosechar el alga es entre 800 metros y un kilómetro mar adentro, encajado antiguamente de que la biomasa comience a deteriorarse.
Recalcó que una vez el alga toca la arena, su composición se ve comprometida, y su procesamiento se encarece oportuno a la carestia de separar la arena y otros residuos.
El ingeniero detalló que la posibilidad tecnológica cuenta con una registro registrada en colaboración con INTEC, fruto de más de un año y medio de investigación.
Aunque hasta la plazo no ha recibido apoyo del gobierno ni del Empleo de Medio Hábitat, aseguró estar preparado para presentar el esquema formalmente y aplazamiento que tanto el Estado como el sector privado reconozcan el potencial de la propuesta.
Durante la entrevista, Pérez subrayó que el alga no solo representa un problema ambiental, sino asimismo una oportunidad económica, ya que puede convertirse en biodiésel, estiércol, cosméticos, productos farmacéuticos, materiales de construcción e incluso cuero vegetal.
No obstante, advirtió que para que sea viable como materia prima, debe recolectarse en su estado más fresco, poco que solo es posible si se intercepta en el mar.
En cuanto al origen del aberración, el ingeniero explicó que el alga se forma en el llamado cinturón del Atlántico, alimentado por nutrientes del Amazonas, el polvo del Sahara y el aumento de la temperatura del mar, lo que acelera su crecimiento.
Estas grandes masas flotantes siguen rutas similares a las de los huracanes y afectan especialmente la región este del país, como Higüey y Bávaro, aunque pueden impactar distintas zonas costeras dependiendo de las corrientes.
Pérez concluyó que enredar el problema del alga requiere una posibilidad integral, combinando barreras de contención, convento tecnológica y procesamiento industrial.
Afirmó que su esquema está despierto para ser escalado, y propuso que su implementación se realice mediante alianzas público-privadas, en beneficio del turismo, el medio condición y la capital franquista.






