
Santo Domingo. – El Instituto Franquista de Bienes Hidráulicos (INDRHI) fue sede de una etapa técnica de socialización de los avances del Plan Hidrológico Franquista (PHN), donde se evaluó el oscilación hídrico coetáneo, los retos de gobernanza y el fortalecimiento del entorno justo e institucional para la gobierno efectivo del memorial agua, tarea impulsada por el presidente Luis Abinader.
El batalla que se desarrolló durante dos días consecutivos, contó con la décimo de representantes del Salita del Agua, del Instituto Franquista de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), de Tecnificación Franquista de Riego (TNR) y de los Ministerios de Riqueza, Planificación y Crecimiento (MEPyD) y de Agricultura, donde cada entidad evaluó los hallazgos preliminares del plan presentados por el INDRHI, definiendo mediante consenso técnico, la hoja de ruta con destino a una gobierno integrada y sostenible del agua.
En la actividad, el director ejecutante del INDRHI, Olmedo Caba Romano, estuvo representado por el director de Planificación para el Crecimiento Institucional del INDRHI, Juan Saldaña, quien incluso es coordinador eficaz del PHN. Saldaña señaló: “La etapa representa un prueba de décimo activa, donde revisamos la disponibilidad de los medios hídricos, la estimación de demandas hídricas y la construcción de un oscilación doméstico para precisar políticas públicas sustentadas en datos y en consenso técnico”.
De su banda, Francisco Montalbán Ojados, coordinador técnico del consorcio Qanat que trabaja cercano al INDRHI, expuso que el país cuenta con 22,700 millones de metros cúbicos de aguas superficiales y 8,500 millones de metros cúbicos de aguas subterráneas, y una demanda doméstico proyectada para 2025 de más de 13,000 millones de metros cúbicos. Destacó que regiones como Yaque del Finalidad y Ozama – Nizao presentan elevados niveles de estrés hídrico, por lo que requieren medidas específicas de eficiencia y regulación.
Asimismo, se presentaron avances en la propuesta de reglamento de otorgamiento y sucursal de usos del agua, que rebusca pasar las limitaciones del entorno actual en la Ley 5852 de 1962, promoviendo un sistema unificado, transparente y efectivo de derechos de uso. Se abordaron los retos asociados a la desidia de normativas claras, superposición de competencias y descenso formalización de usuarios.
El descomposición incluyó incluso el uso de herramientas multicriterio para la toma de decisiones en inversiones del sector hídrico, integrando variables técnicas, financieras, ambientales y sociales, con el fin de respaldar decisiones racionales, equitativas y sostenibles. La etapa formó parte de la puesta al día del PHN, que se realiza con una cooperación de España a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Crecimiento (AECID) a través del Centro de Formación de la Cooperación Española (CECAD).
Con este importante batalla, el INDRHI reafirmó su compromiso con una gobierno del agua basada en evidencia, cooperación interinstitucional y décimo de los actores del sector, consolidando el Plan Hidrológico Franquista como aparato esencia para el ampliación hídrico.






