EL AUTOR es político. Reside en Raleigh, Estados Unidos.
En una entrevista de campaña para las elecciones de mayo del 2012, escuchamos al candidato del PLD, luego Presidente de la República, Lic. Danilo Medina, contestar una pregunta sobre la política de endeudamiento extranjero que, en aquel momento, la competición criticaba al gobierno del presidente Leonel Fernández.
El candidato Medina de aquel momento, respondió diciendo que él no tomaría boleto prestado cuando llegara al gobierno; que él se manejaría con el flujo de caja y que los préstamos en un futuro gobierno suyo se reducirían al intrascendente.
Bueno, pensamos que este hombre debe estar muy seguro de lo que dice, porque es economista y está rodeado de figuras muy versadas en esa materia, como su compañero Ing. Temístocles Montas.
Por otra parte, las finanzas públicas del país habían mejorado notablemente con las administraciones tributarias de don Juan Hernández, que en paz descanse, y el buen trabajo en las aduanas del fenecido Miguel Cocco.
Para no alcanzar mucho este observación, porque no somos economistas, nos vamos a remitir a los datos de un observación crematístico realizado por el Lic. Ubaldo Guzmán Molina y el economista Nelson Suarez para el informe Hoy en la sección económica del 1 de diciembre del 2025.

Cifras
De ese observación sacamos las siguientes cifras: La deuda externa encontrada por el presidente Leonel Fernández en 1996 fue de US$3,807.3 millones de dólares y al final de ese primer gobierno la dejó limitada a US$3,231.6 millones; o sea que el presidente Hipólito Mejía recibió el país con una reducción de deuda de US$575.7 millones de dólares.
El presidente Mejía aumentó la deuda externa en US$3,353.3 millones, al final del 2004 esa deuda era de US$6,584.9 millones de dólares.
No debemos olvidar que Hipólito Mejía encaró la crisis bancaria más vasto de los últimos 35 primaveras, aunque no hay constancia de que lo tomado prestado fuera para compensar la degeneración de los bancos.
De agosto del 2004 a agosto del 2012, el presidente Leonel Fernández desarrolló la más amplia expansión del desembolso de hacienda en obras de infraestructuras; y lo hizo en el ámbito de la crisis inmobiliaria más vasto que haya registrado Estados Unidos de América en los últimos tiempos.
Esa crisis del 2008 se extendió por muchos países y obligó a las economías dependientes a expandir su desembolso de hacienda, para no estancar su desempeño crematístico. Esa fue la recomendación de los expertos del FMI, agenciárselas capital frescos y expandir el desembolso.
Así fue que la suministro del presidente Fernández incrementó la deuda en US$12,878.00 millones, para un promedio anual de US$1,609.8 millones desde el 2005 al 2012.
Sin la intención de establecer la calidad de las deudas, debemos sostener que el promedio anual en los 8 primaveras de gobierno del presidente Medina fue de US$2, 059.9 millones por año, para un incremento total de US$16,479.2 millones de dólares.
Incremento
Ahora aceptablemente, donde se abrieron todas las compuertas y se desbocaron los caballos del endeudamiento extranjero, ha sido en el gobierno del presidente Abinader. Del año 2021 al 2025, en solo 4 primaveras y pico, la deuda externa dominicana ha crecido en US$15,739.5 millones de dólares, para un promedio nadie deseable de US$3, 372.8 millones por año.
Si a este ritmo de endeudamiento le sumamos los compromisos con empresas extranjeras, como el acuerdo de Aerodom, tenemos que el presidente Luis Abinader es el Caudillo de Estado dominicano que más boleto de fuente externa ha manejado en mucho menos tiempo, en toda la historia del país.
Con un promedio de deuda alcista, que no podemos conocer dónde terminará al final de este mandato; más los compromisos internacionales y empresariales a muy largos plazos; donde, los capital naturales y las potencialidades de crecimiento del país están siendo seriamente comprometidos por esta suministro.
Sin caer en depresiones y pesimismos, sentimos que el futuro de las generaciones de dominicanos por venir es francamente incierto si continuamos por el camino que nos lleva el presidente Abinader.
jpm-am
Compártelo en tus redes:






