Santo Domingo.- La explanada delantero del Museo de Arte Flamante (MAM)en la Plaza de la Civilización Juan Pablo Duartese vistió de bizarría este sábado 30 de agosto con el acto de inauguración de la 31.ª Bienal Doméstico de Artes Visuales 2025actividad que estuvo encabezada por el ministro de Civilización, Roberto Bendito Salcedo.
La presente estampado de esta magna muestra artística está dedicada a la maestra Elsa Núñez, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo dominicano.
Durante el acto, el ministro Salcedo, acompañado del viceministro de Creatividad y Formación Artística, Amaury Sánchez, y del comité reformador, entregó a la comediante una placa de examen por sus más de seis décadas de trayectoria, marcada por una obra poética, socialmente comprometida y de gran sensibilidad estética.
El titular de Civilización manifestó su deseo de que el arte dominicano siga desarrollándose con éxito, y destacó que esta Bienal, en particular, proyecta una vez más la prodigiosa carrera de Elsa Núñez.
Salcedo anunció que presentará al Poder Ejecutante un esquema de decreto para la conformación de un comité permanente de la Bienal, lo que garantizará veterano estabilidad en su estructura. Asimismo, adelantó que para la estampado de 2027 se incrementarán los premios, con el propósito de hacer más atractiva la billete de los artistas.
Por su parte, la maestra Núñez manifestó sentirse profundamente conmovida al percibir el homenaje, destacando la importancia de que tenga circunscripción en la Bienal, que ha sido un espacio de búsqueda, de rupturas y renacimientos. Incluso señaló que se premia un camino represión, con sus luces y sus sombras. “El arte es una forma de resistor, de nombrar lo que duele, lo que arde”expresó la creadora, quien afirmó que su obra ha sido una forma de dialogar con el país, con sus contorsiones y su belleza herida.
El presidente del miembros, Raúl Morilla, acompañado de Lillian Carrasco y Hiromi Shiba, además miembros del mismo, explicó que la selección premió la excelencia formal y conceptual, así como la capacidad crítica de las obras para interpelar los problemas actuales y enriquecer el arte franquista.
El Gran Premio de la Bienal, dotado con un millón de pesos, fue otorgado a la obra “Ritual de sanación”, de la comediante Lucía Méndez Rivas. Por otra parte, se concedieron nueve galardones de RD$300,000 cada uno y dos menciones honoríficas.
Los premiados fueron “Lo que se costal de raíz vuelve a crecer”, escultura de David Pérez; “Alain”, fotografía de Fued Yamil Koussa; “Casa de socorro de continencia”, instalación de Jessica Fairxax Hirst; “Mambo apocalíptico (el merengue del tardígrado)”, de José Levi; “Feria 2025”, pintura de José Morbán; “El catedrático”, instalación del colectivo Modafoca; “Raíces sin semillas”, dibujo de Pedro Troncoso, “Palo vivo: entre raíces y memorias”, instalación de Soraya Abu Nabaá y “El sueño de la libélula”, pintura de Yéssica Montero.
Por su parte, las menciones fueron concedidas a “Pendientes: estudios performáticos sobre la normatividad cinética”, instalación de Noa Balle, y a “La revelación”, pintura de Ramón Pacheco.
Cerca de destacar que para esta cita artística se recibieron 609 obras, de las cuales fueron seleccionadas 210 por un miembros especializado.
La Bienal, organizada por el Ocupación de Civilización desde 1942, se ha consolidado como el principal tablas de exposición, advertencia y fomento de las artes visuales en el país, renovando en la presente estampado su compromiso de celebrar la identidad, preservar la memoria y proyectar el futuro del arte franquista.






