SANTIAGO.– La Iglesia católicaa través de su semanario Caminodenunció que en el país muchas personas fallecen conveniente a que se les niegan medicamentos esenciales a causa de las “manos manchadas por la corrupción administrativa”.
Bajo el título “Una Carta para todos”el editorial de esta semana valora la flamante Carta Pastoral del Obispado Dominicanoemitida con motivo del inicio de año y la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia.
El texto, que circulará en todas las parroquias a partir del próximo domingo 25 de eneroplantea que, frente a la sinceridad doméstico, “Mesías llora”.
“Mesías sigue derramando sus lágrimas hoy frente a tantas tumbas de nuevos Lázaros”, puntualiza el semanario, en remisión a los fallecimientos causados por la violencia intrafamiliarel crimen organizadola delincuencia y el flagelo de las drogas.
Corrupción y seguridad
Asimismo, la publicación destaca el dolor por los abortos que impiden el arranque de miles de niños.
El vocero escrito de la Iglesia hace distinto acento en la responsabilidad ética de los funcionarios:
“Llora por tantas muertes de enfermos cuyas medicinas les fueron negadas por las manos manchadas de la corrupción”.
En ese sentido, Camino expresa su esperanza de que la equidadsin privilegios para nadie, sancione de modo ejemplar a los responsablessegún el daño ocasionado a la sociedad.
El editorial además lamenta la pérdida de vidas jóvenes en actos delictivos y los constantes accidentes de tránsito derivados de la imprudencia y el irrespeto a la ley.
Compromiso pastoral
La Iglesia refiere que el tema central escogido por los obispos para este 2026 es “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”.
En el número 41 de dicho documento se describe la situación de precariedad de muchas familias dominicanasun panorama que, según afirman, “desgarra el corazón” de la fe cristiana.
“Que las lágrimas de Jesús nos lleven a dar prueba de nuestra fedonde el adulterado brille siempre por su seriedad y honestidad”, subraya.
Finalmente, la institución exhorta a que esta Carta Pastoral sea compartida y reflexionada en todos los movimientos apostólicos y comunidades de fe del país.





