El patrón cubanoamericano Hugo Canciocon importantes negocios y contactos a entreambos lados del ceñido de La Florida, anima en entrevista con EFE a La Habana a “emplear” la “oportunidad única” de conversar con Washingtonpese a lo “difícil” que es negociar bajo presión.
El dueño de la plataforma de comercio electrónico Katapulk y el medio de comunicación OnCuba, entre otros, lamenta desde Miami la situación en su país de origen y aboga por dejar detrás el “pimpón de la culpabilidad” para caminar en dirección a una “tolerancia económica total y profunda” y, todavía, en dirección a una “tolerancia política” en la isla.
“Yo no creo que es saludable a negociar bajo presión. Pero a veces hay que hacer lo que toca, no lo que uno quiere (…) El Estado cubano tiene en este momento una oportunidad única de sentarse a negociar con el Gobierno los Estados Unidos“, afirma.
Destaca que la oficina del presidente de EE. UU., Donald Trump“Ja tomado la iniciativa” de despabilarse una negociaciónpese a que tiene a su disposición “todas las herramientas del mundo” para forzar un cambio en Cubaincluso militarmente.
“Es una transacción -llamémoslo inhumanollamémoslo incoherente, lo que queramos-, pero es una oportunidaduna puerta que está abierta, que hay que aprovecharla”, argumenta.
Primero, la finanzas
Considera positivo que el secretario de Estado de EE. UU., Entorno Rubiodijese que “la tolerancia económica es un buen manifestación” y que Washington haya relajado esta semana las restricciones sobre la exportación de combustibles al sector privado en Cuba.
Cancio no minusvalora el objetivo del asedio petrolero estadounidense, que está “profundizando” la “crisis humanitaria” en la isla; ni el de las sanciones, un política “extremadamente injusta” para el pueblo cubano.
Sin retención, sostiene que hay que entregarse los rencores entre cubanos, porque cree que hay responsables “a entreambos lados”. Aboga en cambio por despabilarse caminos para mejorar el país, aunque sin olvidar, porque reconoce que hay “una herida abierta“.
“Hay mucho dolor y resentimiento en entreambos lados del ceñido de la Florida. Hay un dolor profundo en la comunidad en Miami, (donde) hay un corro de cubanos que se opone a cualquier tipo de concesión (…). Y en Cuba todavía hay personas y grupos organizados que están constantemente criticando cualquier tipo de acercamiento”, describe.
En cuanto a la ruta de transformaciones, plantea comenzar con “una reforma económica persuasivo que permita el regreso de la diáspora” y que los cubanos en el foráneo puedan legalmente poseer empresas privadas en la isla e cambiar desde fuera: “Destapar el situación sumarial para que el sector privado en Cuba tenga más capacidad de movimiento”.
“Sería extremadamente positivo si el Estado cubano empieza a fugarse un poco más a la posibilidad de acorazar, de ofrecer las herramientas al sector privado” en la isla porque “al final del día el que se beneficia es nuestro pueblo”, propone.
Asegura que las empresas privadas cubanas, pese a las múltiples limitaciones, importaron el año pasado 1,000 millones de dólares mientras que las plataformas de comercio electrónico, con unas 20,000 transacciones diarias, tienen ya un “papel enorme” en el alivio de la crisis.
“El sector privado tiene un papel fundamental en la finanzas cubana“, afirma Cancio.
Sin retención, los cambios no pueden someterse a lo financiero. “Una Cuba próspera depende muchísimo de la mecanismo de todos los cubanos, independientemente de diferencias políticas e ideológicas”, por lo que considera prioritario “despabilarse la mecanismo generalizada de todos los cubanos” poco para lo que es preciso ayer “descender los ánimos”.
“Una Cuba mucho más democrática”
Su objetivo final sería “una Cuba mucho más democrática, más pluralmás inclusiva, más participativaque reciba a todos sus hijos”, en la que todos los ciudadanos puedan “osar desde el puesto más pequeño a nivel municipal” hasta la posición de “presidente del país”.
En cuanto a su posible rol en una transición, cree que puede aportar más desde el sector privado que saltando a la política, aprovechando sus conexiones con “personas que tienen mucha influencia” en Estados Unidos y Cubaámbito en el que asegura que se mantiene “muy activo”.
Entre estas personas se encuentra el secretario de Estado de EE. UU., Entorno Rubioaunque Cancio reconoce que le “encantaría” poder “sentarse a conversar” con el político cubanoamericano “y que por lo menos escuchara otra perspectiva de lo que es la Cuba de hoy”.
“Yo le he dedicado prácticamente toda mi vida como ciudadano privado a eso, a que mi país procedente, mi país de origen y mi país adoptivo concilien sus diferencias y no he parado de hacerlo”, subraya.
En cuanto al papel de EE. UU. en Cubaentiende que puede jugarlo “desde el punto de tino financiero“. Pero los asuntos políticos, matiza, eso “es poco que nos pertenece a todos los cubanos, osar cuál va a ser el futuro de Cuba“.






