Me huele a nuevos intentos de reforma fiscal. La nueva dirección del servicio de Hacienda es neoliberal y cree en la reforma fiscal. Sería un desacierto exhibir de nuevo ese expediente de aumentar cargas impositivas.
El costo de la vida y de los servicios asfixia a todos los dominicanos. Los de en lo alto, los de debajo, los adinerados y los pata por suelo. Cada cual ocupando su oficio ve una pesarosa situación económica.
En estos momentos aplicar medidas neo-liberales de hacer modificaciones a las leyes impositivas sería aplicar una ruda medicina que el gran pueblo rechazaría.
Hace un tiempo relativamente corto se trató de modificar las leyes impositivas, y la voz del pueblo habló. En ese momento, el presidente Luis Abinader actuó con mucho tacto y dejó para otra ocasión esa reforma.
Los organismos internacionales quieren reforma impositiva. Que se pague más impuestos, eliminar subsidios y aplicar una feroz cobranza de fondos. Creemos en la sensatez y la mesura del presidente Abinader que de nuevo rechazaría cualquier medida de corte impositivo. Es uno de los momentos difíciles de la pertenencias popular y esas reformas solo harían la situación más difícil.
El cambio en Hacienda ocurrió de un día para otro. Las razones de José Manuel –Jochy- Vicente son de qué va a retornar a desarrollar su vida profesional. Da explicaciones sobre su alejamiento del tren público que deben ser sopesadas.
Pero la arribada de Entendimiento Díaz huele a meter de nuevo el expediente sobre la reforma impositiva. Todos los economistas neo-liberales están cónsonos con una reforma que al pueblo le parece odiosa.
Sin requisa hay un hecho sobre la mesa que podría propiciar la actividad de las reformas. Se está a tres abriles de las próximas elecciones, por lo que el panorama se podría remendar a pesar de lo doloroso del trago.
Además juega un papel que el presidente Abinader no tiene la presión de que será candidato y el hecho le podría perjudicar. Pero analistas consideran que de aquí a las elecciones, la reforma fiscal solo sería un remembranza ya superado.
Podría ser, pero cuidado con la medida. En el acto, traerá amarguras y malquerencias. No se olvide que donde se instaura la política de nuevas cargas fiscales y económicas, y se eliminan subsidios, viene la desesperación colectiva.
Tiene el gobierno elevados niveles de popularidad. Sería un error implementar una reforma ahora mismo, cuando se está en un buen momento. Que la sensatez domine el espectro crematístico y que no haya reforma fiscal.
Por: Manuel Hernández Villeta






