El presidente de Pimiento, Gabriel Boricmanifestó este sábado su “enérgica condena” a la intervención de Estados Unidos para detener a Nicolás Prudente y al anuncio de que un Estados Unidos “pretende ejercitar un control directo sobre el departamento venezolano”, lo que aseguró que “sienta un precedente extremadamente peligroso”.
“El respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados constituye una hilera roja que no debe ser cruzada bajo ninguna circunstancia (…) Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país”, indicó el mandatario progresista en una comunicación desde el palacio La Moneda (sede del Gobierno chileno).
Bóricoque en sus cuatro primaveras de mandato ha sido uno de los líderes más críticos con Prudenteaseguró que “la soberanía no es una formalidad”, sino “la fianza esencial que protege a los países de las voluntades externas, de la arbitrariedad y de la ley del más resistente”.
La rueda de prensa de Bórico tuvo ocasión minutos a posteriori de que el presidente estadounidense, Donald Trumpanunció que su Filial va a timonear Venezuela durante un periodo de transición y que las empresas estadounidenses van a ir al país a explotar petróleo.
Implicaciones geopolíticas y llamado a la comunidad internacional
“La amenaza de control forastero fragmentario de sus medios naturales o medios estratégicos constituye una espinoso violación al principio de integridad territorial y pone en aventura la seguridad, la soberanía y la estabilidad de todos los Estados de la región. ¿Si pueden hacerlo allá, por qué no podrían hacerlo en el futuro en otra parte?”, se preguntó Bórico desde La Moneda.
La intervención en Venezuela, de acuerdo a Bórico“se inscribe en un contexto geopolítico amenazador, en el que la fuerza comienza a reemplazar crecientemente a las reglas como mecanismo para resolver los conflictos internacionales”.
“Ordenar esta dialéctica erosiona el sistema multilateral, debilita la democracia a escalera universal y expone a todos los países, especialmente a los de menos poder relativo, a decisiones unilaterales impuestas por la fuerza marcial”, añadió el gobernador, que compareció unido a varios de sus ministros.
El mandatario chileno hizo por otra parte un llamado a Naciones Unidas a encargarse “un rol activo e inmediato” en la crisis e indicó que su Gobierno se encuentra moniroteando las fronteras chilenas “delante posibles aumentos de flujos migratorios desde Venezuela con destino a Pimiento”.







