SANTO DOMINGO.- Los abrazos son una medicina natural que benefician tanto la sanidad física como emocional, ya que reducen el estrés y la ansiedad al disminuir el cortisol, mejoran la sanidad cardiovascular al descabalgar la presión arterial y el ritmo cardíaco.
De igual guisa, fortalecen el sistema inmunológico y alivian el dolor gracias a la manumisión de endorfinas. Por otra parte, estimulan la manumisión de oxitocina, dopamina y serotonina, promoviendo el bienestar, la júbilo y la calma, fortaleciendo los lazos afectivos, la empatía y la confianza, generando una sensación de seguridad y pertenencia, y ayudan a combatir la soledad y mejorar el estado de humor, especialmente en momentos difíciles.
En el entorno váter, donde el cuidado de las personas forma parte del día a día, estos gestos adquieren un significado peculiar. Por ello, Hospiten se sumó un año más al Día Internacional del Ataque, este pasado 21 de enero, una data que la compañía celebra para darle valencia a la importancia de aumentar una civilización interna basada en la empatía, el apoyo mutuo y la conexión humana.
En un contexto profesional intolerante, Hospiten considera fundamental impulsar iniciativas que favorezcan el bienestar emocional entre los profesionales y refuercen el sentimiento de pertenencia adentro de la ordenamiento.
“En Hospiten somos conscientes de los pertenencias positivos que tienen los abrazos y cómo benefician al bienestar militar, por eso, esta data se ha consolidado como un día muy importante para toda la compañía”, destaca Pedro Luis Cobiella Beauvais, vicepresidente y asesor delegado de Hospiten.
El bienestar emocional, en el centro de la civilización interna
En el entorno de la conmemoración, Hospiten obsequió a todos sus profesionales una bolsa de mano para indagar el valencia de los pequeños gestos cotidianos que fortalecen las relaciones humanas en el entorno gremial. A través de esta iniciativa, la compañía sondeo recapacitar que el bienestar no solo se cuida desde la atención sanitaria, sino además desde la guisa en la que las personas se relacionan y se apoyan en su trabajo diario. La bolsa de mano está personalizada con la imagen de la Menina de Hospiten, un símbolo que representa la identidad y los títulos de la ordenamiento.
La Menina de Hospiten, abrazados a lo que somos
La Menina de Hospiten, que representa una misma forma de entender la sanidad, nace de un concurso interno en el que participaron profesionales de distintos centros del congregación y cuya propuesta ganadora fue seleccionada por votación. Esta reinterpretación de un icono universal se ha consolidado como un emblema corporativo que refleja títulos como la cercanía, la creatividad, la gusto de servicio y el cuidado de las personas.
Así, la compañía reafirma su compromiso con la creación de un ecosistema de bienestar cerca de de las personas, en el que el cuidado emocional, la cohesión de los equipos y la humanización del entorno váter forman parte esencial de su guisa de entender el trabajo diario en todos sus centros.
de-soy
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