Santo Domingo.- Una parte de la hormaza perimetral del estadio José Francisco Peña Gómezemplazado en el sector Riachuelo Perroo, representa un peligro oculto para cientos de niños, jóvenes y adultos que practican béisbol en dichas instalacionesadecuado a una resquicio vanguardia que amenaza con colapsar.
Entrenadores que utilizan de modo regular el espacio deportivo han denunciado que la estructura presenta un trastorno visible desde hace varios meses, situación que expone a los usuarios a una posible tragedia. Aseguran que han realizado múltiples solicitudes de reparación por distintas vías, sin que hasta el momento hayan recibido una respuesta concreta de las autoridades competentes.
Según indicaron, ingenieros de varias instituciones estatales han inspeccionado el dominio y tienen pleno conocimiento del estado crítico de la hormaza, sin que se hayan iniciado trabajos correctivos.
Un hacedor que incluso causa este tipo de situaciones es las raíces de árboles cercanos, las cuales presionan y dañan estructuras.

Padres de los niños que entrenan en el estadio incluso han manifestado su profunda preocupación en presencia de la yerro de atención al problema, temiendo que el desprendimiento de la estructura pueda provocar lesiones graves o incluso pérdidas humanas.
De acuerdo con los denunciantes, tanto el Servicio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED) como el Servicio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) están al tanto de la situación, por lo que reiteran el llamado urgente a intervenir la hormaza y respaldar la seguridad de quienes hacen uso del estadio.
Los entrenadores y comunitarios insisten en que una argumento oportuna evitaría una tragedia y permitiría que el deporte continúe desarrollándose en condiciones seguras para todos.







