Tegucigalpa, 9 de diciembre (EFE).- El candidato presidencial del conservador Partido Franquista de Honduras, Nasry Asfura, por quien el presidente de EE.UU., Donald Trump, pidió el voto a los hondureños, sigue tomando superioridad en el investigación, que se reactivó este lunes a posteriori de tres días de parálisis, cuando van escrutadas más del 90 % de las actas, según registros del empresa electoral.
Alrededor de las 12:30 horas locales (18:30 GMT), con el 90,31 % de las actas escrutadas, Asfura encabeza los resultados con 1.165.454 votos (40,23%), contra 1.143.708 (39,48 %), que acumula el candidato presidencial del Partido Independiente, Salvador Nasralla, asimismo conservador.
En tercer sitio continúa la candidata del oficialista Partido Arbitrio y Refundación (Desocupado, izquierda), Rixi Moncada, con 558.262 papeletas (19,27 %), según el crónica oficial preliminar del Consejo Franquista Electoral (CNE).

Asfura sigue manteniendo una superioridad de unos 20.000 votos sobre Nasralla, que sumaba hasta el pasado viernes, cuando la página web del CNE dejó de funcionar por «problemas técnicos», según la consejera presidenta del empresa electoral, Ana Paola Antesala.
El gobernador partido Desocupado «no reconoce» las elecciones
Por su parte, el gobernador Partido Arbitrio y Refundación (Desocupado, izquierda) anunció que «no reconoce» las elecciones generales por la supuesta «injerencia y coacción» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y convocó a movilizaciones, dijo su candidata presidencial, Rixi Moncada.
«Desocupado no reconoce las elecciones celebradas bajo una injerencia y coacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y la oligarquía aliada que han embestido al pueblo hondureño con un adversidad electoral en curso a posteriori del remisión de un millón de mensajes por diferentes plataformas amenazando al pueblo que si vota por Rixi no recibirá las remesas el mes de diciembre», subrayó Moncada en una comparecencia de prensa en la sede del partido oficialista.
La candidata de Desocupado afirmó que la injerencia de Trump está «alterando la soberanía popular» y denunció que el sistema de transmisión de resultados electorales ha sido «manipulado en su código fuente».
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