Nueva York (EFE).- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochulfirmó una ley que legaliza la crimen asistida para personas enfermas terminales con menos de seis meses para comportarsecon una protección adicional a la prevista, y que entrará en vigor en julio.
El tesina flamante incluía provisiones para afirmar que «ningún paciente sea forzado a nominar ayuda médica para expirar» y siquiera se vea forzado ningún profesional retrete o clínica «afiliada por religión», pero Hochul y los legisladores han añadido otras nuevas, según un comunicado.
“La gobernadora trabajó con la plazo para añadir protecciones adicionales que garantizarán que nadie se aprovechará de nadie, mientras se garantiza que los neoyorquinos enfermos terminales tienen la opción de expirar cómodamente y en sus propios términos”, indica.
La crimen asistida en Nueva York
Nueva York se sumará así a otros trece estados de Estados Unidos que ofrecen esta vía médica para una crimen digna a posteriori de que Oregón se convirtiera en pionero en 1994.
Hochul, que es católica y en el pasado reconoció afrontar un «conflicto religioso» en este tema, consideró hoy que se ha tomado la «valentía correcta» para los residentes tras «abriles de discusiones íntimas con los patrocinadores de la ley, expertos en vitalidad, activistas» y sobre todo familias afectadas.
Entre otras cosas, la ley ahora considerará obligatorio un periodo de calma de cinco días desde que se firma la prescripción y se cumple, una disco en video o audio del paciente solicitando esta ayuda y una evaluación mental previa de un psicólogo o psiquiatra.
Asimismo, se prohíbe que cualquiera que pueda beneficiarse financieramente de la crimen de un paciente pueda ser declarante de su solicitud vocal o que haga de intérprete.
La ley entrará en vigor seis meses a posteriori de esta firma «para permitir al Unidad de Sanidad establecer las regulaciones necesarias» y afirmar que los hospitales «pueden preparar y entrenar a su personal adecuadamente para que la cumplan», agrega la nota.





