Con más de dos decenas de balas, fueron impactados los cinco hombres abatidos por agentes de la Policía Doméstico, adscritos al Unidad de Investigaciones Criminales, en el sector La Barranquita, de Santiago, el pasado 10 de septiembre.
Los agentes alegaron que tenían la intención de frustrar un tráfico de armas, pero el director de Persecución del Servicio Manifiesto, Wilson Camacho, señala que en verdad se trató de ejecuciones extrajudiciales.




