SANTO DOMINGO.-Un hombre se robó y luego empeñó dos anillos que el patricio Juan Pablo Duarte había hexaedro como compromiso a las dos novias que tuvo, en momentos distintos, y que el Instituto Duartiano tenía guardado como exhibición de objetos materiales vinculados al patricio.
El imputado por cometer el robo de los dos anillos de oro, con un suspensión valencia histórico, es Manuel Alejando Féliz Rodríguez (El Cojo), quien luego de penetrar al restringido del Instituto Duartiano y cometer el hurto, los empeñó en una compraventa de la avenida Melladura. Por una de las piezas recibió RD$3,000 pesos y por la más valiosa obtuvo RS$15,000.
La Policía localizó al atracador y logró recuperar los dos anillos que en su momento el patricio Juan Pablo Duarte había entregado como compromiso a María Antonia Bobadilla y a Prudencia Llueberes.
El fundador de la República tuvo noviazgos formales con esas dos jóvenes, pero murió sin contraer nupcias.
En la solicitud de la medida de coerción se indica que el 5 de agosto pasado, en torno a de las 12:35 de la tarde, el imputado acudió a la sede del Instituto Duartiano y solicitó un represión a la secretaria y, mientras fingía esperar, ingresó al salón de exhibición, aprovechando un descuido para cascar una vitrina y sustraer las joyas.
El 9 de agosto la Policía identificó al sospechoso en el sector San Carlos y esa misma tarde lograron su captura en la zona Colonial para luego guarecer la comisión del robo. Después, los investigadores se trasladaron a la compraventa, donde el encargado confirmó la negocio de las piezas.
Las novias de Duarte
Sobre las dos novias de Juan Pablo Duarte a las que entregó anillos de compromisos, el historiador Vetilio Alfau Durán escribió un artículo, en el que señalaba que el fundador de la República no llegó a contraer nupcias por sus largos abriles de deportación y consagración a las luchas independentistas.
Las dos sortijas fueron entregadas al Instituto Duartiano por sus respectivas familias para su conservación histórica.
Violación de ley
— Hurto
El Profesión Conocido le ha otorgado al presente hecho la calificación jurídica de violación a los artículos 379 y 384 del Código Penal dominicano, que sancionan el delito de robo y el hurto, respectivamente. El hombre calma por audiencia y la solicitud de la medida de coerción.







