Santo Domingo.- La maduro proporción de nuevos créditos se concentró en personas con ingresos formales mensuales entre DOP 12,501 y DOP 32,500, rango que agrupa más del 50% de la clase trabajadora formal del país.
En cuanto al uso del financiamiento, los usuarios de menores ingresos son quienes con maduro frecuencia optan por financiar sus saldos, es sostener, no pagan la totalidad del cómputo al corte. En los tramos inferiores, menos de DOP 12,500 y entre DOP 12,501 y DOP 32,500, mantienen una proporción de créditos financiados de 47.2% y 45.6%, 8.3 puntos porcentuales y 8.0 puntos porcentuales por encima del segmento de mayores ingresos.
Esto sugiere que los hogares de ingresos medios y bajos utilizan las tarjetas como fuente de solvencia para cubrir gastos corrientes o imprevistos, mientras que los de ingresos más altos tienden a utilizarlas principalmente como medio de suscripción, indica el referencia de la Superintendencia de Bancos de desempeño del sistema financiero.
La morosidad además muestra una relación inversa con el nivel de ingresos. Los usuarios sin reporte de ingresos formales presentan las tasas de mora más elevadas, seguidos por los segmentos de ingresos bajos. A septiembre de 2025, la morosidad a más de 90 días alcanzó 8.1% entre quienes perciben DOP 12,500 o menos, y 7.3% en el rango de DOP 12,501 a DOP 32,500.
En cambio, en los niveles de ingresos superiores (entre DOP 65,000 y DOP 100,000 y más de DOP 100,000), la morosidad se mantiene significativamente más disminución, en torno al 3.1% y 1.5%, respectivamente.
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El crédito a los hogares y al consumo son los sectores económicos que presentan ratio de incumplimiento.
En el caso de los hogares, tiene un ratio de incumplimiento de 5.4% y una tasa de morosidad de 4.67% y una tasa de reestructuración de deuda de 15.5%. En el caso de consumo presenta una tasa de morosidad de 4.33% y un ratio de incumplimiento de 6.0%.
Por otro banda, el referencia señala que la cartera de créditos total asciende a DOP 2.341 billones (31.6% del PIB), registrando un incremento de DOP 208,694 millones (+9.8%) con respecto al año aludido. Desde mediados de 2023, se observa una desaceleración del crecimiento del crédito, tanto en términos nominales como reales. A septiembre de 2025, el crecimiento auténtico de la cartera privada en moneda doméstico fue de +4.9%, liderado principalmente por el crédito de consumo a través de tarjetas de créditos personales (+10.1%), seguido de la cartera de créditos hipotecarios (+7.5%).
Los créditos comerciales, que habían estado mostrando variaciones interanuales negativas en los primeros meses del año, tomaron la senda de la recuperación, finalizando el tercer trimestre del año con crecimiento auténtico de +5.7%. En tanto que el crecimiento auténtico de la cartera de créditos al consumo viene evidenciando una desaceleración constante desde enero de 2024 hasta asistir a septiembre con un valía de 1.0%.
El estudio detalla que los activos del sistema financiero dominicano mantienen la tendencia de crecimiento. Los activos totales ascendieron a DOP 4.146 billones (56.0% del PIB), un incremento definitivo de DOP 428,843 millones con relación a su nivel en septiembre de 2024. Esto equivale a una tasa de crecimiento nominativo de 11.5%.






