Hipólito Mejía, a quien algunos prefieren nombrar “El Bello de Gurabo”, recibió un gratitud el viernes pasado en el que habló de lo que cree y lo que no tanto en lo personal como en la política.
Las declaraciones de principios del expresidente que a sus 84 primaveras se mantiene activo en la vida pública, se produjeron en un acto realizado en Villa González de Santiago, donde Intabaco bautizó la Escuela Tabacalera de allí con el nombre Ingeniero Hipólito Mejía, como un gratitud por los aportes que el mandatario y dirigente del Partido Revolucionario Reciente ha hecho al sector agropecuario.
Los principios
El Bello se confesó como un barragana de la importancia de la tribu, el valencia de la observancia, contrario a la retaliación en política y crítico de la expansión de la lisonja.
Hipólito Mejía fue conocido como servidor manifiesto en la establecimiento del presidente Antonio Guzmán, tras el paso del huracán David.






