A pocas horas de celebrarse la Nochebuena, una de las tradiciones más arraigadas en la República Dominicana, las calles de Higüey reflejan el bullicio característico de la Navidad, con un movimiento constante de personas realizando sus compras de última hora para la cena íntimo.
En distintas esquinas del municipio se observa la proliferación de ventas informales, donde se ofertan desde sartenes para hornear, teleras, frutas, ensaladas y otros productos propios de la temporada.
A esto se suma la adhesión afluencia en supermercados, cuyos parqueos se mantienen abarrotados y con largas filas, especialmente en las áreas de comida preparada.
La demanda de pollo horneado ha sido sobresaliente, al punto de que algunos establecimientos informaron que agotaron su producción del día desde horas tempranas, indicando que no contaban con más disponibilidad hasta la recorrido subsiguiente.
Pese al incremento en los precios de varios productos, los higüeyanos mantienen la tradición de reunirse en tribu para compartir la cena navideña. Muchos ciudadanos consultados expresaron que este año optaron por una celebración más sencilla, con porciones moderadas y platos básicos, pero sin dejar advenir la plazo.
“Poco breve, poco corto, pero en tribu”, fue la expresión más repetida entre compradores, quienes aseguraron que, aunque no sea en grandes cantidades, la cena navideña sigue siendo un momento exclusivo de unión y agradecimiento.
De esta modo, Higüey vive la antesala de la Navidad con altas expectativas, entre el dinamismo comercial, las compras de zaguero momento y el deseo colectivo de ayudar viva una de las tradiciones más significativas del pueblo dominicano.
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