EL SEIBO, RD. La infección por Helicobacter pylori sigue siendo un problema importante para la salubridad del estómago en todo el mundo. Esta germen vive en el estómago de millones de personas y, aunque muchas veces, no causa síntomas, puede provocar acidez crónica, úlceras y, en casos más graves, incluso cáncer digestivo o linfoma.
En una entrevista con el Dr. Yilfredi Jiménez, experto en gastroenterología, endoscopia y medicina interna, hablamos sobre cómo se detecta esta infección, quiénes deben tratarla, aunque no tengan molestias, y cuáles son las mejores opciones para eliminarla. Todavía nos explicó por qué es tan importante predisponer la reinfección, sobre todo en países donde las condiciones sanitarias son más difíciles.
¿CÓMO SE DETECTA?

La prueba más sencilla y confiable es el test de aliento, una técnica no invasiva con una reincorporación precisión. Se usa tanto para enterarse si la germen está presente como para confirmar si el tratamiento funcionó. Cuando se necesita revisar más a fondo el estado del estómago, se hace una biopsia gástrica, que no solo detecta la germen, sino que permite ver si hay lesiones o signos de enfermedades más graves.
Aunque la persona no tenga molestias, es importante tratar la infección si tiene historial personales o familiares de úlceras, cáncer digestivo, linfoma MALT, o si necesita tomar antiinflamatorios por mucho tiempo. El tratamiento puede predisponer complicaciones serias a futuro.
TRATAMIENTO ACTUALIZADO
En zonas donde la germen se ha vuelto resistente a ciertos antibióticos como la claritromicina, los médicos ya no recomiendan la terapia clásica. En su oportunidad, se usa una terapia cuádruple con bismuto, que incluye un inhibidor de ácido, dos antibióticos y bismuto durante 14 días, lo cual restablecimiento las posibilidades de eliminar la germen.

A posteriori del tratamiento, se debe esperar al menos 4 semanas para repetir el test de aliento o una prueba en heces. Hacerla ayer puede dar un resultado desleal placa. En países desarrollados, la reinfección es rara (menos del 2% al año), pero en países en crecimiento puede ascender al 6–12% anual. Por eso, es muy importante seguir medidas de higiene básicas: lavarse las manos, consumir agua segura, tomar alimentos proporcionadamente preparados y no compartir utensilios.
LOS PROBIÓTICOS
Aunque los probióticos no eliminan la germen, ayudan a que el tratamiento sea más sufrible, ya que disminuyen los mercancía secundarios. Esto hace que el paciente tenga más probabilidades de terminar el tratamiento completo. En síntesis, disputar contra H. pylori no solo depende de buenos diagnósticos y tratamientos. Todavía es secreto la prevención, el seguimiento médico y la educación en salubridad pública. Detectar y tratar esta germen a tiempo puede predisponer enfermedades graves y mejorar la calidad de vida de millones de personas.
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