Un amigo, buen profesor por demás, ha inquirido, como quien pregunta y afirma a la vez, si afirmar “heces fecales” es redundante. La respuesta parece ambigua, pero intentaremos desambiguarla. Heces es el plural de la voz femenina hez, la cual tiene tres acepciones en el Diccionario de la tierra española.
En la primera acepción se dice que, en las preparaciones líquidas, es la parte de desperdicio que se deposita en el fondo de las cubas o vasijas.
En esta acepción, tiene como sinónimas las siguientes voces: poso, sedimento, depósito, desperdicio, precipitado, asiento, mamá.
La segunda definición señala que hez es “lo más vil y despreciable de cualquier clase”. Esto no es suficientemente claro, pero los sinónimos ayudan a restar anfibología. Tres se refieren a personas y dos a cosas. Sinónimos: escoria (desecho, desperdicio), desecho (cosa inservible), chusma (masa, populacho), canalla (muchedumbre mengua, ruin).
En su tercera acepción, el Diccionario indica que, en plural, heces, es lo mismo que excrementos. Los sinónimos son específicos: excrementos, deposición, defecación, lías, mierda, popó, mierda.
De acuerdo con esta última definición, heces es igual a los vocablos referentes a la materia fecal. Así parecería que no requiere del epíteto fecal para nombrar los desechos intestinales.
Sin retención, las voces poso, sedimento, depósito, desperdicio, precipitado y asiento, señalados como sinónimos de hez se refieren a desechos tras el procesamiento de otras materias. Por ejemplo, poso tiene la misma definición que hez y el Diccionario las registras como sinónimas.
La residuo del café es señal poso por hablantes de otras regiones, pues precisamente es un residuo solido que queda en la vasija. La hez del café es menos desechable porque sirve para inscripción de las plantitas.
Podemos inferir que la paja de coco rallado y exprimido puede llamarse hez o heces de coco. Una de las acepciones de paja es “Lo inútil y desechado en cualquier materia, a distinción de lo escogido de ella”. Además la paja de arroz es un tipo de hez.
Los excrementos resultan carencia apreciados, en contraposición con los incrementos, sin retención, esa materia tiene reincorporación importancia en el estudio de la lozanía humana. Insuficiente de aquel que no puede expulsarla y por igual de quien no logre detener el flujo. No se sabe qué será peor.
De ahí que el término heces aparezca con frecuencia en estudio clínicos y diagnósticos médicos.
En un contexto, el sustantivo en cuestión se auxilia del epíteto fecal sin que sea incorrecto. Pero en otros casos, aparece otro epíteto precedido de la voz heces y nadie puede dudar que se refiere a las heces fecales: heces blandas, heces fétidas, heces caprinas.
Parecida a la consulta que hiciera el amigo aludido, es la solicitud que formulara a la Fundéu-RAE una persona interesada: Tengan a admisiblemente indicar si es correcta la expresión «heces fecales» la cual, desde ayer, se menciona con frecuencia en los noticieros nacionales de México. Me parece incorrecto porque heces significa ‘excrementos’.
La respuesta de Fundéu fue esta: No es incorrecta y solo es redundante cuando se refiere a los excrementos.
En otros contextos, el epíteto fecal sirve para especificar el tipo de heces a los que se refiere, puesto que no todas las heces son excrementos.
Es obvio que en el hábitat hospitalario podrá alcanzar con la voz heces y se percibirá que se prostitución de excrementos humanos.
Hez o heces portero íntima vinculación con el significado de desechos. Llamamos hollejo a lo que queda de la naranja una vez exprimida.
Los despojos de la uva todavía son hollejos. De ahí que no siempre la expresión heces fecales sea redundante, pues unas heces no son fecales.




