Los arqueólogos que tratan de ubicar los restos del jefe Enriquillo, en Pueblo Añejo de Azua, ya han enemigo cuatro osamentas, y se preparan para realizar los estudios de espacio, para determinar la identidad y la permanencia de los huesos. El mandatario cultural Julio Merán, uno de los propulsores del esquema, dijo este jueves que «el equipo de arqueólogos procederá a restaurar el espacio donde se encontraron las osamentas», que se cree datan del siglo XVI, en la época española. (Sigue leyendo…)






