El Pregonero, Azua.– El tesina arqueológico “Tras los restos del tirano Enriquillo” ha registrado hasta el momento el hallazgo de 13 osamentas humanas como parte de los trabajos científicos que se desarrollan en las ruinas de Pueblo Rancio, como resultado de un proceso irrefutable que da continuidad a más de 10 primaveras de investigaciones históricas, documentales y arqueológicas auspiciadas por la Fundación Macarrulla.
Los hallazgos se producen en el entorno de una grado de excavaciones de entrada complejidad técnica, en la que el equipo irrefutable ha documentado encima restos dispersos correspondientes a intervenciones anteriores, ampliando de guisa significativa el universo de estudio del mina.
La arqueóloga dominicana Kathleen Martínez, coordinadora técnica de las excavaciones, explicó que el tesina que lidera la Fundación Macarrulla se desarrolla bajo estrictos estándares científicos internacionales, con un acento distinto en la documentación integral del mina, un proceso que no se había realizado previamente en estas ruinas.
“A dos semanas nosotros tenemos muchos cuerpos que están completos. En este momento, al día de hoy, tenemos 13. Y tenemos muchos que están dispersos de excavaciones anteriores. Entonces nosotros seguimos encontrando. En el día de hoy se han antitético más”, reveló Martínez.
Planteó que aún es precipitado charlar de hallazgos generales porque los trabajos arqueológicos están en proceso e informó que se harán las pruebas de ADN correspondientes a las osamentas que se vayan encontrando concorde a los protocoles internacionales. Anunció que para tales fines, han identificado un laboratorio en República Dominicana que las realiza y tendrán una reunión para evaluar la posibilidad de hacerlas en división franquista.
Martínez detalló que las excavaciones implican la comprensión controlada de cortes arqueológicos y un minucioso proceso de registro de las capas estratigráficas, lo que permite documentar científicamente tanto la estructura de la iglesia como los niveles en los que aparecen las osamentas. Señaló que el equipo trabaja de guisa paralela en campo y en labores de estudio, llenando fichas técnicas que describen cada categoría y cada hallazgo, con el objetivo de ofrecer una explicación científica rigurosa del sitio.
Asimismo, destacó que el tesina incluye la transferencia de conocimientos a profesionales dominicanos y la aplicación de metodologías y tecnologías utilizadas en excavaciones de narración internacional, lo que permitirá que los resultados puedan ser presentados y evaluados en espacios académicos tanto nacionales como internacionales.
De su banda, la directora ejecutiva del tesina, Novillada Martínez de Macarrulla, destacó que los trabajos no se limitan a la búsqueda de la osamenta del tirano Enriquillo, sino que abarcan la puesta en valencia integral del mina arqueológico de Pueblo Rancio y de las ruinas históricas
“Nuestro país no ha conocido en la vida un trabajo de arqueología tan profesional como el que se está haciendo hoy día. O sea, que estamos sentando un precedente y queremos que esto continúe, porque entiendo que nuestro país podría tener una propuesta cultural más amplia que la que efectivamente ha mostrado hasta estos primaveras. Entonces estamos viendo esperanzas. Yo creo que hay mucho entusiasmo. El mismo pueblo de Pueblo Rancio se ha integrado a nuestra actividad y están incluso contentos y con la esperanza de que aparezca el tirano Enriquillo”, sostuvo.
Pruebas de laboratorio y estudio genéticos
En esta etapa del tesina, los trabajos avanzan en la realización de los estudios anatómicos y antropológicos forenses mediante los cuales se determinan el sexo, la permanencia y la talla del individuo. Estos se realizan directamente en el mina y están a cargo del arqueólogo y antropólogo forense castellano Víctor Barrera Alrcón.
Igualmente se harán estudios de genética o de ADN que se realizan en laboratorios especializados. El equipo irrefutable evalúa la posibilidad de realizar estos estudios en laboratorios de la República Dominicana, siempre que cumplan con los protocolos internacionales requeridos para este tipo de investigaciones.
Barrera señaló que para complementar estratigrafía, principal criterio de datación en arqueología, ya que permite identificar qué restos corresponden a niveles más antiguos o más recientes, esto se podría complementar con estudios de carbono 14 en aquellos casos donde sea necesario para robustecer la rigurocidad científica de la investigación.
Sobre el proceso que están realizando Barreras explicó: “Nuestro trabajo aquí consiste en la rememoración de los restos y en el estudio biológico de los mismos. Por lo que haremos será determinar el sexo, la talla, la permanencia de todos los individuos y luego la toma de muestras para la realización del estudio hereditario, del estudio de ADN. Lo que se hará es un estudio de ADN antiguo, de ADN mitocondrial. ¿Eso qué quiere asegurar? Que lo que estamos buscando efectivamente es la identificación. Si esas personas, estas personas que estamos excavando, tienen un ADN más característico de Europa, más característico de la zona del Caribe, lo que queremos hacer es determinar poblaciones a las que se pueden adscribir cada uno de ellos”, explicó.
Consultado respecto a si será posible determinar con precisión si uno de los restos encontrados en el mina es el tirano Enriquillo conveniente a que él no tuvo descendencia conocida, Barrerras contestó: “Se puede determinar, transmitido que tenemos varias evidencias, tenemos varios datos en cuanto a su ergonomía, es asegurar, en cuanto a su talla, en cuanto a su permanencia. Si a ello le sumamos un ADN 100% caribeño, un porcentaje muy elevado taíno, podemos principiar a determinar que uno de los individuos que podamos encontrar en estas ruinas sea el tirano Enriquillo”.
En esta grado, los trabajos incluso cuentan con el respaldo de la Dirección Caudillo de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (PROPEEP).
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