Haití permanece en expectativa en presencia de la posible destitución del primer ministro, Alix Didier Fils-Aiméluego de que el Consejo Presidencial de Transición (CPT) activara los mecanismos para relevarlo del cargo, pese al rechazo de la comunidad internacional. La audacia final podría oficializarse en las próximas horas, a pocos días de que expire el mandato del CPT, previsto para el 7 de febrero.
Mientras el país vive una calma tensala población aguarda la publicación del decreto oficial que confirmaría la resolución del organismo, impulsada por cinco de sus siete miembros con derecho a voto. La eventual salida de Fils-Aimé añade incertidumbre a un marco impresionado por una profunda crisis política, económica y humanitariaagravada por la violencia de las bandas armadas que controlan gran parte del ámbito metropolitana de Puerto Príncipe.
El CPT asumió el poder en abril de 2024 tras la dimisión del entonces primer ministro ariel henryen medio de una ataque sin precedentes de grupos criminales. Desde entonces, el entraña tenía como objetivos restablecer la seguridadorganizar elecciones y reactivar la crematísticametas que no se han concretado, mientras crece el peligro de un infructifero institucional.
Fils-Aimé, respaldado por organismos internacionales y varios países, no se ha pronunciado públicamente sobre su posible destitución y continúa participando en actividades oficialesen un contexto de operaciones contra las bandas armadas. Haití no celebra elecciones desde 2016 y, según Naciones Unidasmás de 8.000 personas fueron asesinadas en 2025reflexivo del detrimento sostenido de la seguridad.






