GUYANA. Un camino de tierra roja, apodado “El Sendero”, atraviesa Guyana desde la caudal Georgetown, en la costa atlántica, hasta la ciudad interior de Lethem, en la frontera con Brasil. La ruta serpentea entre selva tropical, llanuras y colinas, y actualmente recorrerla toma aproximadamente de 15 horas, con condiciones que varían según la temporada: en lluvias, los vehículos se atascan en el lodo, y en seco, el polvo es casi insoportable. Algunos camiones parecen abandonados a un costado del camino, evidencia de los retos que enfrentan quienes transitan esta vía.
Guyana, que eligió presidente el pasado lunes, pesquisa beneficiarse sus recientes posibles petroleros, que representan las mayores reservas per cápita del mundo, para convertir “El Sendero” en una importante autopista. Según datos obtenidos por la Agencia AFP, la obra incluirá cuatro tramos de carretera y aproximadamente 50 puentes, con un costo estimado de casi 1.000 millones de dólares.
La plazo más jovial de finalización es 2030. RETOS DEL CAMINO Ramdial Metleash, conductor de camión lignario de 27 primaveras, trabaja en “El Sendero” desde los 15. Deseo unos 60.000 dólares guyaneses (aproximadamente 290 dólares estadounidenses) por alucinación, suficiente para prolongar a su hermana y sobrino.
Aunque su ingreso no ha aumentado con la industria petrolera, reconoce que la finalización de la autopista sería de gran ayuda para su trabajo, facilitando el transporte y reduciendo el tiempo de alucinación. Para localidades como Kurupukari, donde actualmente los camiones cruzan el río Esequibo en barcazas, la construcción de puentes cambiará la dinámica de transporte.
Michelle Fredericks, de 53 primaveras, propietaria de un popular puesto de comida rápida en esta zona, será reubicada por la construcción del puente, pero confía en que el crecimiento generará oportunidades, especialmente en turismo, ya que dilación un incremento de visitantes locales y extranjeros interesados en pescar o hacer senderismo en la selva tropical. El ministro de Obras Públicas, Juan Edghill, considera la autopista como “un punto de inflexión en términos de cerca de dónde se dirige Guyana”.
La vía conectará con el puente Takatu cerca de Brasil, un mercado de 20 millones de personas, más de 20 veces la población de Guyana, que supera los 800.000 habitantes. Por otra parte, permitirá enlazar con el puerto de aguas profundas de Palmyra, actualmente en construcción cerca de Surinam. Según el funcionario, esto reducirá de 21 días a 48 horas el transporte de mercancías brasileñas que actualmente viajan por el Amazonas.
La nueva carretera asimismo facilitará el transporte de tropas y equipos militares cerca de el Esequibo, región con valiosos yacimientos minerales y petroleros, administrada por Guyana pero reclamada por Venezuela. Edghill enfatiza que “el Esequibo es parte de Guyana” y destaca la importancia de la región para la minería, la actividad forestal y las comunidades indígenas.
CONEXIÓN CON BRASIL Y PUERTOS
El tesina, que transformará el trayecto de casi 500 kilómetros, pesquisa mejorar la conectividad interna, fomentar el crecimiento financiero, desobstruir oportunidades laborales y ceñir los tiempos de alucinación. Para muchos residentes, como Metleash y Fredericks, la autopista representa progreso y nuevas perspectivas de vida, reflejando la intención del gobierno de modernizar la infraestructura y beneficiarse sus posibles naturales para beneficio del país.
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