El cómico dominicano Guillermo Cordero cierra su año 2025 por todo lo detención, llevando a cuadro una estancia de primer nivel a la Sala Ravelo del Teatro Doméstico Eduardo Brito.
Estafa “tenemos un papa“, el galardonado productor y director desafía los límites del teatro dominicano con una obra en la que los ideales, la filosofía, la emoción, fe y poder se entrelazan en un duelo interpretativo de detención nivel.
La estancia sube a cuadro del 5 al 14 de diciembreviernes y sábados, a las 8:30 p.m., y domingos a las 6:30 p.m., con los actores Pepe Sierra, José Guillermo Cortines, Elvira Taveras y Karina Larrauri.
Dos visiones
“Es un texto que necesitaba una compenetración de los dos actoresuna unión espiritual y un convencimiento para el divulgado a partir de sus creencias religiosas, porque el papa Benedicto XVI era un intelectual, un hombre dedicado al estudio, a la escritura, a la filosofía, con un perfil conservador al extremo en términos de su visión del catolicismo, y el papa Francisco era jesuita; tenía una visión mucho más escapado, con destino a la humildad, los jesuitas hacen votos de pobreza”, reflexiona Cordero en entrevista con Tiempo Redimido sobre la trama de la obra, basada en la historia vivo de los pontífices Benedicto XVI y Francisco, en quienes se inspira la película “Los dos papas”.
Basada en la aclamada “el papa” de Antonio McCarten y adaptada al teatro dominicano por el dramaturgo José Emilio Bencosmela historia narra el histórico disputa entre el papa Benedicto XVI (Pepe Sierra) y el cardenal Jorge Bergoglio (José Guillermo Cortines), quien más tarde se convertiría en el papa franciscodos hombres que finalmente darían forma de modo muy diferente al futuro de la fe mundial.
Esa conversación entre los hombres más importantes de la Iglesia católica a principios del siglo XXI impactará desde el primer momento. Se alcahuetería de una enseñanza de vida desde que suba el telón de la Ravelo.
“A pesar de pensar diverso, ellos encuentran al final la luz del entendimientoque es uno de los grandes mensajes de la obra. Esta enseñanza la tiene intrínseca el texto de la obra”, refleja Guillermo Cordero.

Actuaciones de calidad
Sobre la selección de los actoresCordero cuenta que el papel de Pepe y José Guillermo en su espectáculo teatral “Juana la loca” dejó la vara entrada. “Son unos profesionales dedicados. Sabía que iban a estar dispuestos a este proceso que efectivamente ha enriquecido a los dos como actores”.
A cortinases un gran desafío esta estancia en la que se quita el traje de enamorado para simbolizar a un papa francisco con contenido, humano y pusilánime; mientras Pepe Sierra da vida a un Benedicto sólido y profundamente institucional.
A su flanco, Karina Larrauri (Sor Leticia) y Elvira Taveras (sor petra) aportan matices y sensibilidad, acompañadas por Vic Gómez y Héctor Thenen interpretaciones que elevan la tensión emocional de la trama.
Fiel a su habitual de excelencia, el director hermoso de Premios Soberano logra que cada silencio pese tanto como un diálogo.
Con una escenografía sobria y simbólica, el escena se transformará en un sitio de introspección donde el poder presente tenderá a hacer que la fe y la duda se miren a sí mismas con una fuerza casi laico.
“tenemos un papa” se consolida como una obra imprescindible a cerrar el año teatral.
Más allá de la película “Los dos papas”, la obra teatral “Habemus papa” brinda una experiencia emocional distinta, “donde hay una profunda confrontación entre los ideales de dos grandes hombres, y efectivamente hay momentos donde las lágrimas brotan”, explica Guillermo Cordero.
El productor teatral subraya, adicionalmente, que la transformación de los personajes en términos visuales es impresionante. La cómico de maquillaje Ana María Andrickson es la encargada de envejecerlos. El proceso dura casi tres horas cada uno. “Es impresionante cuando los ves con los hábitos, tanto de cardenal como de papa, te sobrecoge emocionalmente. Desde el cambio de sus voces, ademanes y gestos, la familia conectará profundamente con cada palabra. Estoy muy acertado por el resultado”.
Una obra que invita a mirar de cerca aquello que normalmente se esconde detrás de los muros.






