Ciudad de Guatemala (EFE).- Guatemala vive este lunes su primer día bajo el estado de sitio decretado por el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo de Valeroso, tras la ola de violencia que sacudió al país centroamericano el fin de semana con motines en las cárceles y el homicidio de nueve policías a manos de presuntos pandilleros.
Uno de los gendarmes que había resultado herido durante los ataques registrados el domingo falleció en las últimas horas, lo que elevó a nueve la sigla de agentes muertos en esta arremetida, un ataque coordinado por presuntos pandilleros en represalia por que las autoridades retomaron el control de las cárceles a posteriori de un motín el sábado en tres prisiones distintas.
EL PAIS NO PUEDE CEDER
Esta mañana a primera hora, la Policía Doméstico Civil recordó a sus «héroes caídos» en un acto con la presencia del ministro de Gobierno (Interior), Situación Villeda, y del mandatario, que la incertidumbre del domingo decretó un estado de sitio que se prolongará 30 días, una medida que permitirá al Gobierno capturar sin orden sumarial a los sospechosos de terrorismo o sedición.
«El país no puede ceder y aquí frente a ustedes lo digo con orgullo y con un nudo en la cañón: nuestros agentes cumplieron (…) Hoy queremos memorar sus nombres, porque pronunciarlos es rebuscar que existieron, que entregaron y que importan (…) no se van al olvido. Se van cono honor», dijo Villeda, visiblemente afectado.
Los policías asesinados son José Efraín Revolorio (25 abriles), Luis Zetino Pérez (30), Iván López García (33), Giovanni Darío Tecún (46), Claudia Muñoz Ramos (28), Samuel Matul Mitrado (30), Fernando Batres Ordóñez (34), Diana Chávez Alarcón (28) y William Medrano Pernillo (26).
un/soy
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