Cada vez es más cierta la frase de que dosificar no vale la pena. Pero no en el sentido que muchos le dan.
Cuando alguno me dice que dosificar es malo, lo piensa porque el efectivo pierde valencia con la devaluación y la inflación.
–Pero, es verdad, Diego Sosa–. Me dirán algunos.
Esa explicación tiene su verdadpero solo parcial. Y lo mejor, no deja que la frase sea verdad. Veamos:
- Es cierto que la inflación y la devaluación hacen que nuestro efectivo valga menos.
- Pero, puedo hacer que el efectivo no deteriorado cada día le gane a sus enemigas mencionadas en el párrafo antecedente.
- Por ello, no es cierto que no valga la pena dosificar.
Solo necesitamos agenciárselas una alternativa para que nuestro efectivo ahorrado valga cada día más, es tan sencillo como eso.
Cuando una persona me dice que dosificar no vale la pena, lo que entiendo es que no sabe hacer que su efectivo se multiplique. Le descuido conocimiento financiero.
Puse en el título de hoy que no debemos dosificar porque ya no es necesario tener el peculio a la antigua, en una cuenta donde su valencia es cada día último. Es momento de desbloquear el subsiguiente nivelcomo enseño en mi ejemplar Curvatura Iris Financiero.
Cómo debes dosificar
Guardar es no desembolsar un efectivo específico. Para cada quien es una cantidad diferentepor sus posibilidades y gustos… no creo en números mágicos. Propongo no desembolsar ese efectivo saltándonos el paso de la cuenta de ahorros, en la que piensan los que no viven en el mundo de las inversiones.
Es hora de usar el subsiguiente nivel del mundo financiero: llevemos automáticamente lo que deseamos dosificar a una cuenta de inversiones. Es una cuestión de sintaxis esto de no dosificar.
Sí, no lo consideramos peculio porque es una inversión antaño de ser peculio. Pero lo ahorramos porque no lo gastamos. Solo hemos invertido el camino.
Una inversión hace que nuestro efectivo valga más. Y correctamente invertido debe ganarle a la inflación y a la devaluación.
Por lo tanto, no es gastarlo por no ahorrarlo; es volver parte de lo que ganamos para tener un herencia que nos proteja de cambios en nuestros ingresos o de deposición prioritarias imprevistas, nos lleve a hacer adquisiciones mayores y a un retiro digno…
En conclusión, que nos haga construir una mejor calidad de vida de forma perenne.
No ahorres, invierte de forma sabia… así te merecerás cada vez más.





