Por José Manuel Jerez
En el dinámico tablero político doméstico, los movimientos de los grupos económicos suelen ser señales tempranas de reconfiguraciones de poder. En los últimos meses, importantes sectores empresariales han comenzado a mostrar una inclinación más notoria cerca de la figura del expresidente Leonel Fernández, evidenciando una reorientación de sus respaldos estratégicos.
Este aberración no argumenta nada más a una deducción electoral inmediata. Se tráfico, más acertadamente, de una ojeada más estructural de la coyuntura: delante la incertidumbre que suele caracterizar los períodos preelectorales, los actores económicos tienden a averiguar referencias políticas que les ofrezcan experiencia, previsibilidad y capacidad de interlocución con los diversos sectores nacionales e internacionales.
Leonel Fernández, con una trayectoria consolidada al frente del Estado y una red de contactos internacionales amplia, vuelve a posicionarse como un actor capaz de articular confianza en escenarios de transición o de parada voltaje político. Su narración de institucionalidad, estabilidad macroeconómica y tolerancia a la inversión comienza a resonar nuevamente entre sectores que, aunque en abriles recientes habían diversificado sus apuestas políticas, hoy calculan sus estrategias.
El respaldo de grupos económicos no se traduce solamente en financiamiento, sino además en influencia, en capacidad de articulación territorial, en procreación de climas de opinión favorables y en vínculos con estructuras empresariales regionales. Por eso, el acercamiento cerca de Fernández puede leerse como un indicadordor de que su candidatura comienza a proyectarse con anciano fuerza no solo en el plano político, sino además en el financiero y importante.
Aún es temprano para platicar de definiciones definitivas. Sin incautación, este desplazamiento silencioso pero firme de respaldos empresariales podría ser uno de los factores que definan la recta final del proceso electoral venidero. En la política dominicana, como en toda democracia plural, el voto popular es determinante; pero los apoyos estructurales, como el financiero, influyen en la forma en que se construyen las condiciones de gobernabilidad antaño y luego de las urnas.
Leonel Fernández, en este contexto, no solo suma simpatías políticas: comienza a restablecer, con paso firme, un andamio de confianza entre sectores esencia del poder financiero doméstico.







