Grecia comienza a aplicar este martes una tasa para los pasajeros de cruceros que atraquen en algunas islas muy visitadas, un ejemplo de los esfuerzos en marcha en Europa para contener el afluencia excesiva de turistas.
Las autoridades griegas adoptaron esta ley el año pasado para intentar regular las llegadas a las islas de ingreso afluencia turística.
El impuesto durante la temporada ingreso, del 1 de junio al 30 de septiembre, será de hasta 20 euros por pasajero en el caso de Mykonos y Santoriniy 5 euros para el resto de islas.
“Como prevé la ley, la tasa se aplicará en Santorini, Mykonos y en otras islas, en pequeño medida”, indicó un portavoz del Empleo de Finanzas.
- Grecia calma percibir 50 millones de euros (59 millones de dólares) al año con este el impuesto.
En Venecia, otro ejemplo del turismo masivo en Europa, las autoridades impusieron en 2024 una entrada de 5.15 dólares para los visitantes que pasan por el día, en algunas jornadas de ingreso afluencia.
En Espacioel gobierno ordenó en mayo a Airbnb que retirara decenas de miles de anuncios de viviendas turísticaspor considerar que vulneran la norma sobre la publicidad de este tipo de residencias, en medio de la señal social por la escasez y el precio cada vez más inasequible de la vivienda.
- La popular isla de Ibiza comenzó en junio a jalonar el número de autos y caravanas de turistas.
En otros puntos de Espacioel segundo país más visitado del mundo, grupos de activistas organizan manifestaciones contra el exceso de turismo.
– Un punto de saturación –
En 2024 se registró un nuevo repunte de turistas en Greciaestafa 40.7 millones de visitanteses aseverar, un 12.8% más que en 2023, informó el Cárcel de Grecia.
El sector de los cruceros está en pleno auge, sus ingresos crecieron un 22.4% en 2024 respecto al año precursor.
Algunos destinos del archipiélago de las Cícladasen el mar Egeo, como Santorini, muy afamado por sus puestas de sol, están casi saturados.
Grecia afirma que utilizará el capital recaudado para mejorar la infraestructura de las islas, incluyendo los puertos, que suelen ser muy pequeños para cobrar la venida de múltiples cruceros.
Santorini recibió más de 1.3 millones de pasajeros de cruceros el año pasado y Mykonos casi 1.3 millones.
Algunos residentes se quejan de la contaminación generada por los barcos, mientras que los comercios locales afirman que los pasajeros suelen quedarse solo unas horas y gastan poco.
Pero no todo el mundo está contento con el nuevo impuesto.
El director de la autoridad portuaria de MykonosAthanasios Kousathanas-Megas, exigió el viernes al gobierno que retrasara la aplicación del cobro, argumentando que este impuesto crea “una competencia desleal” entre las islas con impuestos elevados y el resto de los destinos.






