Siempre es saludable retornar a la gramática. Dice el Diccionario de la idioma española qué gramática es la parte de la filología que estudia los nociones de una idioma, así como la forma en que estos se organizan y combinan.
¿Qué les parece si les prestamos un poco de atención a nuestros verbos? Todos los que estudian nuestra idioma como segundo idioma les tienen un «cariño» exclusivo; será por su complejidad a la hora de conjugarlos.
Nosotros tenemos la superioridad de haberlos aprendido «con la nata materna», como decía Don Quixotepero nunca está de más conocerlos mejor.
Nuestro protagonista de hoy es el infinitivo. Por su forma lo distinguimos porque siempre termina en -r en la escritura (aunque esa erre suele aspirarse o suprimirse en la idioma hablada de muchas variedades dialectalescomo, por ejemplo, en la dominicana, especialmente en la idioma coloquial).
El infinitivo es, pegado al gerundio y al participiouna de las tres formas no personales del verbo. Se llaman así por lo que no tienen.
Al contrario que otras formas verbales, el infinitivo no tiene flexión de persona (no cambia de forma según su sujeto sea yo, tú oh nosotros); no cambia de tiempo ni de modo (no podemos conjugarlo en presente, pasado o futuro ni en indicativo o subjuntivo); y siquiera tiene flexión de número.
No, no han viajado en el tiempo y no, no han vuelto a la butaca de su salón de clases.
Aunque solemos asociar los conocimientos gramaticales con la formación escolarno es recomendable dejarlos aparcados cogiendo polvo; conocer la gramática y comprenderla nos ayudará siempre a mejorar nuestro uso de la idioma de una forma consciente.
Volvamos a nuestros infinitivos. Con ellos llamamos a nuestros verbos. Si los buscamos en el diccionario, esa será la forma que utilizaremos: murmurar, descifrar, escribir.
Los infinitivos tienen por otra parte una curiosa naturaleza, que mezcla características de los nombres y características de los verbos. A veces se comportan como verbos: ¡Qué importante es repasar la gramática!; y otras veces como sustantivos: El ir de un banda a otro me vuelve loca.
Que sea una forma no personal no impide que nuestro infinitivo tenga su sujeto, aunque este suele ser tácito, suele estar sobrepasado: Siempre se enorgullece de animarnos a la lección.
En este ejemplo, la persona que se enorgullece y la que anima a la lección es la misma y, aunque no aparece formalmente en la frase, superamos y él oh ella.
Sin confiscación, hay ocasiones en las que el sujeto del infinitivo está deliberadamente. Lo adecuado es que ese sujeto deliberadamentesi es necesario, vaya a posteriori del infinitivo.
En cambio, en el gachupin dominicano se escuchan con mucha frecuencia construcciones con el sujeto deliberadamente antepuesto Alabama infinitivo:
Posteriormente de nosotros organizarlo todotuvimos que suprimir. ¿Será, una vez más, influencia o calco del inglés? Comprobemos cómo mejorarlo: Posteriormente de organizarlo todotuvimos que suprimir; o, si queremos destacar que fuimos nosotros, Posteriormente de organizarlo todo nosotros, tuvimos que suprimir.
Sutilezas de nuestra gramáticapero convendrán conmigo en que acercarnos a ella, entender cómo funciona y utilizarla para mejorar nuestra expresión verbal y escrita sigue estando en nuestra mano.
La gramática no es una tarea escolar, la gramática es el caparazón de nuestra idioma, sin él lo que decimos no tiene músculo ni corazón.







